Corren malos tiempos para la sociedad en general, la pandemia por coronavirus parece inevitable, y nuestra participación solidaria es absolutamente fundamental para poder, al menos, ralentizar el número de personas contagiadas por día. Solo disminuyendo este número conseguiremos descongestionar el sistema público de salud que cuenta con recursos limitados.

Un grupo de riesgo tanto para contraer la enfermedad como para que esta tenga un curso complicado e incluso grave, sin duda, son las personas que usan o abusan de drogas tanto legales como ilegales.

En el caso del alcohol, ya en 1984 y durante una epidemia de Cólera, que asoló Tolón y Marsella, el premio Nobel R. Koch-descubridor del bacilo de la tuberculosis- describió que las personas que abusaban crónicamente del alcohol se infectaban con mayor facilidad del Cólera que las personas no consumidoras.

Años después, se constató una mayor incidencia en bebedores de alcohol, en padecer neumonía, tuberculosis o hepatitis virales. Los mecanismos por lo que el alcohol influye negativamente en nuestras defensas, aumentando nuestro riego a padecer infecciones, son tanto directos como indirectos. Directamente, el alcohol, es un inmunomodulador del sistema defensivo que provoca en él respuestas aberrantes ante las agresiones de naturaleza bacteriana, fúngica (hongos) o vírica. De manera indirecta, el alcohol produce malnutrición y enfermedades hepáticas que dañan el sistema inmunitario.

En el caso de la cocaína, su alta toxicidad en el metabolismo celular, produce también interferencias en la actividad del sistema inmunitario. Por otro lado, el 75% de la cocaína, está “cortada”, con un fármaco antiparasitario de uso veterinario, el Levamisol, que posee características inmunorreguladoras y un sabor y punto térmico de fusión casi idéntico al de la cocaína, por lo que pasa desapercibido. El consumo de este fármaco disminuye el numero de hematíes( glóbulos rojos) y también de granulocitos (un tipo de glóbulo blanco), llegando a la desaparición total de estos, lo que en términos médicos se denomina agranulocitosis.

Los granulocitos, y en especial el denominado neutrófilo, es el antibiótico natural mas potente que poseemos, por lo que su desaparición deja al sistema inmunitario sin su más eficaz guerrero y expuesto a todo tipo de infecciones.
Son innumerables los efectos dañinos, de todo tipo de drogas, en nuestro organismo.

Parar esta pandemia, ralentizar la velocidad de contagio, es responsabilidad de todos. Siempre es un buen momento para dejar las drogas.Este lo es especialmente.