Tratamiento de la adicción de alguien que no la reconoce

El adicto no reconoce la adicción


La familia es el primer vínculo que tenemos con el resto mundo
pues nada más nacer son los primeros que están ahí. Y es precisamente por ello que resultan el apoyo más importante al que poder aferrarse ante la adversidad.

Si se trata de algo tan urgente como el superar cualquier adicción, la presencia de apoyo familiar resulta totalmente necesaria y primordial. El pilar básico que es la familia y su apoyo incondicional pueden convertirse en factores clave y definitivos a la hora del paulatino progreso del paciente y de la consecuente recuperación total.

El adicto puede, en un primer momento, intentar “escaparse”  o alejarse de la familia, se evade de ella por considerarla un elemento que actúa en contra de lo que en ese momento considera “su felicidad”. Esto sucede por su propia adicción, la cual le engaña y le ciega, invitándole a negar el problema.

Sin embargo y pese a demostrar lo contrario, hay que tener claro que el adicto valora al grupo familiar. Y, sin duda, quiere volver a formar parte de este círculo pero, evidentemente, la autoaceptación no resulta nada fácil y es en este caso en el que la familia puede y debe actuar como conductora para que su familiar en cuestión tome contacto con la problemática que está atravesando, para así, comenzar su tratamiento.

Como decimos, los familiares han de ser extremadamente conscientes de lo imprescindibles que resultarán ya desde el comienzo del proceso, pues la mayoría de las veces serán precisamente ellos los primeros en tomar conciencia del problema y dar esos primeros pasos de búsqueda de ayuda.

Han de saber y valorar también que este tratamiento en el que se embarcan será lento y costoso y que deberán permanecer fuertes pues no sólo será algo difícil para el propio paciente, si no que para ellos tampoco resultará nada sencillo en absoluto; se hará evidente que la enfermedad afecta a todo el grupo familiar.

Otro de los siguientes pasos para superar una adicción es, como ya comentamos anteriormente, plantearse por qué. ¿Por qué tengo una adicción?

En este caso, la familia tal vez no pueda ayudar a contestar a esta pregunta y será el propio paciente el que deba asumir sus responsabilidades con respecto a su adicción. 

En cualquier caso, los familiares deberán mantenerse durante todo el proceso como un apoyo constante e incondicional.

Irene Ramírez

Redactora Blog