Cuando una persona se droga y se da la circunstancia de que no conoce ni remotamente lo que está ocurriendo en su cerebro al hacerlo (formaría parte de un altísimo porcentaje de las personas que utilizan drogas), probablemente esté empezando a olvidar o ya haya olvidado que su propio organismo por sí mismo produce unas sustancias tanto o más poderosas que la sustancia consumida y que, con el debido entrenamiento, estas sustancias hacen por sí mismas exactamente la misma función… Sorprendente, ¿no?

Las drogas endógenas son sustancias químicas o neurotransmisores producidos por el cuerpo humano que cumplen varias funciones, entre ellas hacernos sentir bien.

Podemos destacar por ejemplo:

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*Dopamina

* Serotonina

* Adrenalina

* Endorfinas

* Oxitocina

 


 

Por ejemplo la dopamina se libera en el cerebro cuando sentimos placer pero el exceso de esta sustancia puede provocar también delirios y alucinaciones. La descompensación de esta sustancia, provocada por el consumo de drogas, provoca cambios de humor y de carácter entre otros muchos aspectos negativos.

La cuestión es cómo decidimos activar estos neurotransmisores, si lo hacemos desde el esfuerzo, la creatividad y la responsabilidad o lo hacemos engañando a nuestro cerebro con sustancias psicotrópicas externas (o sea, nos drogamos y dejamos en cierto modo de ser personas en la medida en la que nos abandonamos a funcionar en la vida según nos dicta la parte más primitiva de nuestro cerebro que compartimos con otros animales).

Desinhibirse, disfrutar, divertirse, sentirse aceptados por los amigos, vivir experiencias excitantes, evitar el dolor emocional, llenar el vacío existencial, encontrarse a uno mismo, comunicarse con los demás, sentir amor hacia uno mismo y hacia los demás … Podemos y debemos aprender a conseguirlo sin la ayuda de drogas exógenas que nos acaban pasando una factura muy alta antes o después.

No tenemos más que mirar a los niños, se comen la vida aprendiendo todo con entusiasmo, creatividad y asombro. Su cerebro está preparado para ello, a veces parece que estén drogados… ¿Parece? No lo parece, efectivamente están drogados pero con sus propias drogas endógenas.

Por tanto, los adultos debemos aprender de los niños esforzándonos creativamente para conseguir este estado de bienestar continuo que seguramente hemos ido olvidando por ir abandonando nuestra zona de aprendizaje, aferrándonos al mismo tiempo a nuestra zona de confort.

Fernando Gallego

Psicólogo Centro Médico AUPA