Nos hemos hecho eco de un artículo publicado recientemente en diario El País en el que se analizan las repercusiones y consecuencias de los cinco años de ley antitabaco en España.

Según estaba leyendo el artículo, “pillé a mi mente yéndose de excursión” a un recuerdo que se corresponde con el día en que vi el primer capítulo de la fabulosa serie Mad Men. Trata sobre el mundo de la publicidad desde las entrañas de una reputada agencia en el Nueva York de principios de los sesenta: machismo, egos, tragos de alcohol en cada reunión, incoherencias internas, falta de ética y de dignidad…

En este primer capítulo se ve cómo se cuece el lanzamiento al mercado de la marca Lucky Strike y cómo los planers de la agencia llegan a manipular e incluso convencer a las autoridades sanitarias de que el tabaco no es tan malo, incluso beneficioso en algunos aspectos para la salud. Mientras todo esto acontece, recuerdo también una más que significativa secuencia en la que la protagonista de la serie acude al ginecólogo, y este la examina con un cigarro entre sus labios, una cosa muy normal en aquella época.

Todo esto resulta impensable que pudiera ocurrir hoy en España, afortunadamente.

La ley antitabaco ha colaborado indudablemente en la concienciación social. Su puesta en marcha supuso muchos problemas, pero tratando de analizar con perspectiva, me atrevería a decir que lo que en su momento los fumadores entendieron como un ataque a su libertad, a día de hoy se entiende como una lección que hemos aprendido todos: que el humo del tabaco (mas todas las sustancias nocivas adicionales que contiene el humo de un cigarrillo) es un veneno que no deben sufrir aquellas personas que no quieren exponerse a él.

El artículo concluye que la mayoría de la población ha aceptado los inconvenientes de la ley del tabaco a la luz de sus beneficios:

  • El cumplimiento de la ley se sitúa por encima del 95%
  • La exposición de la población general al humo ambiental se ha reducido en un 57%
  • La contaminación interior por partículas finas (PM 2,5) ha caído un 90% en los locales de ocio
  • El número de fumadores entre 2009 y 2014 se ha reducido en 1,2 millones y el resto fuma menos
  • Descenso de 11% en ingresos por infarto
  • Descenso de 15% en ingresos por asma infantil

Mi conclusión es que la educación en la salud y la concienciación social a veces han de ir de la mano de otras medidas que cierto sector de la población va a percibir como drásticas, pero que son necesarias para conservar y promover el bienestar físico, psíquico y social de los ciudadanos.

Todo el equipo de Centro Médico AUPA estamos listos y preparados para ayudarte. ¡¡Feliz Vida Nueva!!

Fernando Gallego

Psicólogo Centro AUPA