¿Cómo dejar el tabaco? ¿Es complicado dejar de fumar? ¿Qué tengo que hacer para superar mi adicción al tabaco? Son algunas de las preguntas que se suele hacer la gente que fuma. Desde nuestro centro de adicciones en Madrid, dentro de nuestra serie sobre cómo dejar las drogas, vamos a ayudaros a entender el proceso.

El tabaquismo fue definido por la OMS en 1984 como una forma de drogodependencia y la sociedad americana de psiquiatría, la APA, en 1987 clasificó a la nicotina como una sustancia psicoactiva que produce dependencia. Según también la Organización Mundial de la Salud, el tabaco es la causa aislada más importante de invalidez y muerte prematura en el mundo. Los datos son, pues, aterradores y lo suficientemente graves como para que todos nos tomemos muy en serio este tema.

La definición de adicción implica entre otros: existencia de tolerancia (aumentar la dosis para producir el mismo efecto), consumo compulsivo de la droga, a pesar de conocer las consecuencias negativas que tiene para su salud, y la aparición del síndrome de abstinencia ante su ausencia. Como vemos es fácil que un fumador se vea identificado con estas características.

Fumar es, al mismo tiempo, una adicción física y psicológica, una conducta aprendida y una dependencia social. Dejar de fumar supone, por lo tanto, tres cosas:
1-Superar la adicción a la nicotina
2- Desaprender una conducta
3- Modificar la influencia del entorno.

Lo primero que realizaremos será una cuidadosa y exhaustiva historia clínica y de la manera de fumar del paciente en la que:
1-Valoraremos en primer lugar la adicción física mediante el test de Fagerstrom. Según sea, estableceremos en caso necesario, y si no existe contraindicación alguna, el tratamiento médico con cualquiera de los fármacos con los que contamos en la actualidad, eligiendo el adecuado a cada caso.

2- Valoraremos el grado de dependencia psicológica, determinando de qué manera utiliza el paciente el tabaco, si como mecanismo de afrontamiento ante determinadas circunstancias, cómo regulador de estados de ánimo negativos… enseñando al paciente otra manera de enfrentarse a esta situaciones y enseñándole también, técnicas de autocontrol y relajación que le servirán para superar los momentos de ansiedad que pudiera tener y que le serán de utilidad a lo largo de toda su vida.

3-Conocer cuáles son las situaciones sociales o las actividades habituales a las que el fumador asocia el consumo de tabaco, para establecer de antemano las alternativas posibles y buscar el apoyo familiar y del entorno más cercano.

ES POSIBLE SI QUIERES. No esperes más. Te podemos ayudar. Te darás cuenta de que el dejar de fumar no es sólo un gran beneficio para tu salud, el mejor, si no para tu autoestima y para tu confianza en ti mismo. Te sentirás más fuerte y capaz de enfrentarte a todo, y con razón, al fin y al cabo, le habrás ganado la batalla a la sustancia más adictiva que existe hoy en día, la NICOTINA. No lo pienses más, HAZLO. Contacta con nosotros Te esperamos!