El Parlamento británico ha promulgado una ley que prohíbe mostrar la marca del fabricante de tabaco en las cajetillas. Esta ley, aprobada ya hace dos años en Australia, obligará a que las cajetillas sean todas iguales y de un color poco llamativo, como ocurre en este país, que son de color verde oliva. Quizás si no nos paramos a pensar, o desconocemos como funciona nuestro cerebro, esta medida nos pueda parecer absurda y sin sentido. Sin embargo, es una muy buena idea. Ahora os explicaré el porqué.

Nuestro cerebro recibe a diario  mucha información. Tanta, que procesarla toda a nivel consciente sería prácticamente imposible y nos impediría realizar cualquier otra actividad. Para evitar la saturación y el bloqueo de nuestro cerebro, hay tareas de procesado que son realizadas por el subconsciente.

De las muchas decisiones que tomamos a diario, la mayoría son inconscientes, basándonos en cosas como: publicidad que hemos visto, lo que nos han contado, lo que hemos leído, que nos resulte atractivo el formato y el color, que la marca esté asociada a una buena calidad… 

Si desaparece la marca y los colores identificables, la decisión al comprar tabaco se tomará en base a otras cosas: precio, cantidad de cigarrillos, cantidad de nicotina que contiene… el cerebro consciente se pondrá en marcha, rompiendo así la automatización que supone para los fumadores comprar tabaco.

Ahora sí podemos entender porqué los fabricantes se niegan: supone echar por la borda años de publicidad, años de dinero gastado en esponsorizar eventos deportivos, años convenciéndonos y grabando en nuestro cerebro que fumar era algo ”chic” y agradable.

Creo que supone un gran avance en la lucha contra el tabaquismo intentar desautomatizar el hecho de comprar tabaco y fumar.

Es muy importante que las cajetillas dejen de tener colores y formatos atractivos. No debemos olvidar que lo que contienen es terriblemente tóxico, una de las sustancias más adictivas que existe hoy en día: la nicotina. Por tanto, personalmente celebro esta medida y espero que se extienda al resto de los países lo antes posible.

Dra. San Román

Subdirectora de Centro Médico Aupa