Usar el cerebro: ¿De verdad lo estás haciendo  como deberías?

«LA PREGUNTA DEBERÍA SER … ¿HAY VIDA ANTES DE LA MUERTE?»

El domingo pasado cayó en mis manos un maravilloso artículo de Rosa Montero publicado en El País cuyo título era “Morir muy vivos”, en el que resaltaba la importancia de estar activo, atento y conectado con la vida que elegimos cuando alcanzamos cierta edad.

La escritora habla en su artículo de una señora de 94 años que se acaba de sacar la licenciatura de Química en la Universidad de Murcia, y también se refiere a la compositora inglesa Minna Keal, quien murió a los 90 años componiendo música, que era lo que le apasionaba y lo que le hacía “vivir su vida al revés” como ella misma expuso en una entrevista.

Los tratamientos personalizados que aplicamos en Centro Médico AUPA los construimos desde la convicción de que todos y cada uno de nosotros somos escultores de nuestro propio cerebro, y nuestra felicidad depende de lo constantes, meticulosos y apasionados que seamos mientras no paramos de esculpirlo al poner a trabajar la creatividad a nuestro servicio.

La corteza prefrontral de nuestro cerebro es la parte filogenéticamente más moderna y se podría decir que lo que realmente nos hace personas, diferenciándonos del resto de animales. Esta parte del cerebro está prediseñada para que no dejemos de alimentarla intelectualmente hasta el día de nuestra muerte.

Si no lo hacemos de esta forma y en algún momento de nuestra edad adulta decidimos dejar de fomentar nuestra curiosidad intelectual, nuestro cerebro se va a “quejar” en forma de apatía, trastornos mentales, adicciones, …

Por el contrario, en la medida en la que seguimos trabajando nuestras habilidades cognoscitivas con curiosidad y entusiasmo, al llegar a cierta edad, nuestro cerebro, como si de un músculo se tratase, sigue y sigue creciendo en sabiduría, lo que se traduce en paz y bienestar con nosotros mismos.

Está en nosotros hacer de nuestra vida algo que nos resulte apasionante cada día, pero para ello debemos esforzarnos sin importar la edad, ya que nuestro cerebro es el único órgano que no solamente no se deteriora con el paso del tiempo sino que le ocurre exactamente lo contrario, que las conexiones neuronales siguen creciendo siempre y cuando lo ejercitemos con creatividad y entusiasmo.

La clave de la creatividad debemos situarla siempre en una misma pregunta: ¿y por qué no?

¿Y por qué no estudiar una carrera al jubilarnos? … que es precisamente cuando gozamos de mucho tiempo que en muchos casos no sabemos cómo emplearlo, lo que inevitablemente conduce al aburrimiento. El problema es que a veces se utilizan recursos aprendidos como puede ser tomar alcohol para olvidar que nos aburrimos, desencadenando y acelerando así un deterioro cognitivo que desemboca inevitablemente en la ausencia de felicidad.

Todo el equipo de Centro Médico AUPA estamos listos y preparados para ayudarte.

Feliz Vida Nueva !!!

Fernando Gallego

Psicólogo Centro Médico AUPA