Superar la dependencia emocional con nuestra fuerza interior

Somos naranjas enteras. Siempre nos han contado eso de que somos medias naranjas y necesitamos encontrar nuestra otra mitad para completarnos y ser felices, pero esto no es cierto.

Los seres humanos somos completos y claro que es maravilloso compartir nuestra vida con una pareja o con otras personas, pero nuestra felicidad reside en la forma y manera en la que aprendemos a relacionarnos con nosotros mismos, para conocernos bien y desde ahí poder compartir nuestra vida.

Es importante sentir esta fuerza interior para no depender emocionalmente de otra u otras personas.

Para ello lo más importante es aprender a querernos a nosotros mismos y saber aceptarnos y valorarnos cómo somos. Si no nos queremos a nosotros mismos es imposible que podamos desplegar amor hacia otras personas.

El poder que reside en nuestro interior es una fuerza que podemos ir incrementando aprendiendo de la adversidad, desarrollando de esta forma nuestra capacidad de resiliencia que nos permite ser flexibles ante las dificultades de la vida.

Yo suelo sentar a mis pacientes metafóricamente hablando en un taburete de tres patas, que son tres “C” … la pata de ser Consciente, la pata de ser Constante y la pata de ser Consistente, o sea creer en nosotros mismos y en lo que hacemos. El poder de nuestra fuerza interior reside en la robustez que otorguemos a estas tres patas y consecuentemente en lo seguros y cómodos que nos sintamos sentados en este taburete metafórico.

Si una de estas tres patas se rompe, nos vamos al suelo … pero ahí está nuestra fuerza interior que nos permite levantarnos de nuevo para seguir con más fuerza y con un nuevo aprendizaje que nos ha proporcionado la caída.

Las personas que sienten esta fuerza interior, por tanto, saben que pueden caer pero sienten que se levantarán con fuerza para seguir afrontando el futuro con esperanza. También saben que no deben malgastar su energía en aquello que no pueden cambiar y también consideran el pasado como una fuente de información de la que nutrirse, pero no se quedan enganchados en él.

Por último, y no por ello menos importante, la verdadera fuerza interior nos permite Celebrar nuestros éxitos de adentro hacia afuera, o sea sin necesidad de reconocimiento externo. He escrito Celebrar con mayúsculas porque es una palabra muy importante y estrechamente relacionada con el tema del que estamos hablando que en nuestra sociedad occidental actual se ha desvirtuado, reduciéndose en muchos casos a un acto social en el que se brinda generalmente con alcohol.

Todo el equipo de Centro Médico AUPA estamos listos y preparados para ayudarte. Feliz Vida Nueva !!!

 

Fernando Gallego

Psicólogo Centro Médico AUPA