En un reciente artículo publicado en el diario

[EL PAÍS], Carlos Carabaña nos informa de que, según la última encuesta de Condiciones de Vida del INE, una tercera parte de la población española se declara “no muy feliz”.

La felicidad es una actitud ante la vida. Realmente, somos nosotros quienes decidimos ser felices o no. Esto es algo de lo que la mayoría de la población no es consciente, pero aun sabiéndolo, nos despistamos, aferrándonos al sufrimiento. 

No hay mucho consenso a la hora de decidir cuántos pensamientos al día podemos tener, pero de los no menos de 4.000, muchos de ellos son dañinos y repetidos, o sea, que forman parte de la denominada Red Neuronal por Defecto que, explicándolo de una forma muy reduccionista, diríamos que es la encargada de tomar el mando cuando no estamos atentos a aquello que estamos haciendo, o sea, cuando divagamos. Cuando esta red se activa es, precisamente, cuando hemos perdido la oportunidad de ser felices, sin darnos cuenta. 

Las cosas no son como son, sino cómo las percibimos. Para ello, es necesario recurrir a la atención plena, que para muchas personas no requerirá mayor esfuerzo y, en cambio, para otras supondrá un entrenamiento específico a realizar que puede ser a través de una terapia. 

Hemos de asumir nuestra condición humana de cometer errores, que precisamente es lo que desde niños nos hace aprender. No es malo tropezar, lo que realmente es dañino es que nos encariñemos con la piedra que nos ha hecho caer, y esto nos pasa en muchas ocasiones, sin que seamos apenas conscientes. 

En base a ello, aquí van unos pequeños consejos: 

  • No te machaques cuando hayas cometido un error y trata de aprender de él, tratándote con amabilidad. 
  • No traigas a tu memoria repetidamente lo que has hecho mal en el pasado, no te castigues, y vuelve a tratarte con amabilidad. 
  • No sufras por aquello que no tiene solución, centra tu atención en otros aspectos de la vida que te hagan ser feliz, y una vez más vuelve a tratarte con amabilidad. 

Vemos que estos tres consejos tienen un denominador común: lo importante es aprender a querernos a nosotros mismos, no castigarnos, tratarnos bien, fijarnos en lo positivo en lugar de en lo negativo… Decidiendo, así, ser felices. 

Todo el equipo de Centro Médico AUPA estamos listos y preparados para ayudarte.  ¡¡Feliz Vida Nueva!! 

Fernando Gallego 

Psicólogo Centro Médico AUPA