“No voy a hacer eso que tu dices, que tanto daño te haría, porque si lo fuera a hacer, te lo diría. Ya que para mi lo primero es mi felicidad…”

Seguro que alguna vez a lo largo de vuestra vida, habéis escuchado de alguien una frase parecida. Personas que anteponen su felicidad por encima de todo, sin medir las consecuencias de sus actos y el coste emocional o material que puede suponerle a otras personas. Quizás en ese preciso instante, en el que se produce el ataque: objetivo-felicidad, podamos decir que el egoísta gana. Triunfa la satisfacción inmediata e instantánea de lograr el fin perseguido, pero….¿y después?…., pues después, vuelta a la insatisfación vital y al abismo y así se repite una y otra vez este comportamiento, entrando en círculo patológico de deseo-insatisfacción, insatisfacción-deseo, del que llega un momento en el que no se sabe como salir.

Debemos protegernos de la tentación de ser egoístas y frívolos, ya que la neurociencia y las experiencias vitales de todos, constantemente nos señalan al egoísmo como un boomerang hacia la insatisfación personal propia. Esa insatisfacción, la intentaremos calmar con conductas patológicas, como pueden ser el consumo de alcohol, de marihuana o tabaco e incluso el desarrollo de una adicción al sexo o a las benzodiacepinas. Un coste demasiado alto, ¿no os parece?.

Un egoísta crónico es algo así como una locomotora que va a toda velocidad y no se para ante nada y ante nadie, a quien se le ponga por delante lo tritura y sólo deja subirse a los vagones de cola, a aquellos que pueda usar para echar carbón en la arqueta que provoca que la máquina se mueva.

Todos los seres humanos hemos sido o somos egoístas en algún momento de nuestra vida, es incluso en ocasiones hasta necesario, lo realmente peligroso es que eso lo convirtamos en una manera de vivir, de sentir, de ser….

Voy a describir en los siguiente 6 puntos, cuáles son los síntomas de un egoísta:

  1. La personas egoístas, son más propensas a caer en depresión o ansiedad, son individuos que creen merecerlo todo, personas que se creen especiales y nacidas a disfrutar de los parabienes de la vida, pero sin contrapesatación alguna.
  2. Son personas que se cierran ante las opiniones y puntos de vista de las demás personas, no admiten críticas y se muetran soberbios y altaneros ante otros.
  3. Los egoístas critican a los demás constantemente y suelen ser mentirosos y usan las situaciones siempre a su favor, cuando así les conviene y en contra si no les favorece.
  4. Un egoísta, tratará de mostrar sus logros como grandes proezas y si no tiene logros, se apropiará de los de el de al lado.
  5. El egoísmo es el germen de la cobardía, les da miedo arriesgarse y buscan constantemente excusas y justificaciones, para no hacerlo.
  6. A los egoístas se les da bien manipular, ya que su prioridad hedonista les hace buscar la forma y la manera de no pararse ante nada ni nadie.

En definitiva, si quieres que lo primero para ti en tu vida, sea la felicidad, no la pongas lo primero.

Virginia López Bello

Coordinadora de Centro Médico AUPA