« YO TAMBIÉN ME HAGO FALTA»

El otro día caía en mis manos una historia que me gustó por su poder metafórico.

Si metemos a una rana en un recipiente con agua y lo ponemos al fuego, la rana irá regulando su temperatura corporal adaptándose al calor, pero si aguanta demasiado, llegará un momento que cuando la rana quiera saltar ya no podrá hacerlo porque el calor habrá inhabilitado sus músculos, y morirá. En algún momento de nuestra vida, tendremos la necesidad de obligarnos a salir de nuestra zona de confort.

Una forma de saltar es saber cuándo tenemos que pedir ayuda profesional.

Por tanto es de vital importancia detectar cuándo saltar a tiempo, para no quemarnos. A veces vamos por la vida apagando fuegos y solucionando los problemas de la gente, y en muchas ocasiones nos abandonamos a nosotros mismos sin apenas darnos cuenta de ello. Y esto lógicamente nos pasa factura, en ocasiones una factura muy alta.

Benjamín Franklin decía que “hay tres cosas extremadamente duras: el acero, los diamantes y el conocerse a uno mismo”.

Pues bien, este esfuerzo tan duro tenemos que hacerlo en algún momento de nuestra vida, parar y conocernos a nosotros mismos por muy difícil que nos lo ponga la sociedad tan competitiva en la que nos ha tocado vivir.

Si no lo hacemos, tarde o temprano corremos el riesgo de ir por la vida como pollo sin cabeza tratando de hacer todo y además hacerlo perfecto, perdiéndonos en el hacer y olvidándonos del ser.

Algunos síntomas nos pueden alertar de que tenemos un nivel de estrés elevado que podría desencadenar un trastorno depresivo:

  • Fatiga extrema que no se recupera con el sueño o el descanso nocturno
  • Dolores de cabeza / espalda
  • Malas digestiones
  • Anhedonia / pérdida de interés por la vida
  • Impaciencia / irritabilidad
  • Frustración / mal humor

Vivimos en una sociedad adicta al hacer en la que es obligatorio pararnos para caminar (sé que suena raro pero he querido jugar con esta expresión para darle el énfasis que merece) … respirar, meditar, ocuparnos de nosotros mismos desde el autoconocimiento y la regulación emocional.

Hagamos caso a Jean Paul Sartre: “sólo nos convertimos en lo que somos a partir del rechazo total y profundo de aquello que los otros han hecho de nosotros”.

Todo el equipo de Centro Médico AUPA estamos listos y preparados para ayudarte.

Feliz Vida Nueva !!!

 

Fernando Gallego

Psicólogo Centro Médico AUPA