“La vida nos pone muchas veces a prueba

Pensemos en uno de los puentes más famosos del mundo, el Golden Gate de San Francisco. Los materiales con que está construido son resilientes, o sea que cuando aparece un huracán o un terremoto, el puente tiene la capacidad de ser flexible y moverse ligeramente para soportar las acometidas y no romperse, siempre y cuando la intensidad de dicho huracán o terremoto no sea insalvable. La resiliencia es también esta capacidad flexible que puede desarrollar el ser humano para fluir ante la adversidad.

El dolor físico es una señal que utiliza nuestro cuerpo para avisarnos de que algo no va bien, y debemos reaccionar ante él tratando de averiguar qué es lo que lo provoca, poniéndonos en manos de profesionales para poder curar y/o aliviar el dolor desde su causa. Pero si a este dolor físico le añadimos pensamientos negativos asociados, en muchos casos incapacitantes, ya no hablamos de dolor sino de sufrimiento.

Si aprendemos a gestionar adecuadamente el sufrimiento, estaremos entrenando nuestra capacidad resiliente, y el proceso de curación será más llevadero.

La vida nos pone a prueba cada día. Incluso cuando no lo hace, nuestra mente se anticipa… “¿Cómo reaccionaría yo si ocurriera tal cosa?”, “¿y si pierdo mi trabajo?”, “¿y si pierdo a mi pareja?”, “¿y si se muere mi madre?” … “Seguro que si me pasara me moriría”… Y en este preciso momento es cuando dejamos de sentir el guerrero que llevamos dentro.

Los errores que cometemos y todo “lo malo” que nos ocurre están ahí para que aprendamos de ello. Esto funciona si previamente hemos aprendido a manejar la adversidad eficientemente.  

Simplemente el escuchar con mucha atención esta canción y sentirla con el corazón te puede ayudar a desarrollar tu capacidad resiliente.

Tras la tempestad siempre llega la calma, y visualizando esa calma, que no es otra cosa que nuestro estado natural, podemos desidentificarnos de todos los pensamientos y emociones que alimentan nuestro malestar durante la tormenta, y de esta forma, tener la mente clara para aprender y ver todo lo que esta tormenta nos puede enseñar… Que seguramente es mucho, en lugar de cerrar los ojos aferrándonos al sufrimiento.

La vida ofrece un abanico tan amplio y abigarrado de oportunidades que hasta marea de emoción a aquellas personas que tienen una actitud positiva y ganas de sacarle todo el jugo a sus posibilidades. Por tanto, podríamos decir aquello de “al mal tiempo buena cara” para no sufrir innecesariamente, y esto se puede aprender.

Todo el equipo de Centro Médico AUPA estamos listos y preparados para ayudarte. Feliz Vida Nueva

Fernando Gallego

Psicólogo Centro Médico AUPA