« QUÉ HAGO CON MI ANSIEDAD»

El ser humano desarrolló la capacidad de anticipar y prever, convirtiéndose en una herramienta evolutiva que le da ventajas sobre otras especies y le permite solucionar problemas antes de que estos aparezcan. Sin embargo esta capacidad se puedo volver en nuestra contra, cuando nuestra mente está siempre en el futuro intentando controlar todas las variables de lo que podría suceder.
La Ansiedad es un trastorno que no para de crecer en nuestro mundo occidental. Se calcula que en la última década en todo el continente americano los casos han aumentado un 1200%, un dato bastante alarmante.
Es un trastorno que se puedo manifestar en forma de Crisis aguda de Ansiedad o en forma de Ansiedad Generalizada.
En cualquier caso se trata de una respuesta desproporcionada de nuestro organismo para prepararnos ante una amenaza que no existe, y en función de su intensidad, frecuencia y duración diremos que se trata de uno y otro tipo.
Nuestro corazón late más deprisa para bombear más sangre a nuestros músculos preparándolos así para atacar o salir corriendo ante esa “amenaza” que no existe a nivel consciente, pero que nuestro sistema límbico (cerebro mamífero) ha decidido por él mismo mantener.
Debemos intentar visualizar nuestra Ansiedad como un amigo que no lo está haciendo muy bien, pero que al ser un amigo le querremos igual, porque no quiere hacernos daño, solo intenta ayudarnos, aunque lo haga erróneamente, con lo cual debemos ser compasivos con nuestra Ansiedad para poder combatirla, no luchar contra ella porque la haremos más grande y poderosa.
Podemos utilizar diferentes técnicas que incrementarán significativamente su eficiencia si las combinamos entre sí:
1. MEDITA Y RESPIRA: Adquirir el hábito de meditar no es solamente una técnica demostradamente eficiente contra la Ansiedad, sino también parte de un estilo de vida muy favorable para tu bienestar psico-fisiológico. Respirar conscientemente es la base para aprender a estar conectado con el presente y para ser amable con uno mismo, lo que tranquilizará a una zona de tu cerebro denominada amígdala, que es la que detona tus sensaciones de Ansiedad.
2. ESTATE ATENTO A LOS PENSAMIENTOS ANSIOSOS: la Ansiedad se alimenta de Ansiedad. Cuando te descubras alimentando ideas intrusivas o ansiosas, detente. Lleva tu atención al momento presente. Intenta revivir algún recuerdo feliz y tranquilo. Toma un papel y un lápiz y escribe las cosas que te preocupan y una posible solución para cada una. Este ejercicio te hará tomar conciencia de una realidad que probablemente no es tan dramática como la estabas imaginando.
3. LIBERA ENDORFINAS Y DISTENSIONA TU CUERPO: cuando haces ejercicio liberas endorfinas y serotonina, dos enzimas que tu cerebro asocia con sensaciones de bienestar. Además, al calentarse el cuerpo distensionas tu musculatura. Ejercitarte es una buena manera de enfocarte en el Aquí y Ahora, en otras palabras, te ayuda a combatir el “exceso de futuro” que provoca tu Ansiedad.
4. CAMBIA TUS HABITOS ALIMENTICIOS: come de una forma sana y equilibrada, e incluye en tu dieta infusiones de camomila o valeriana, ingiriéndolas de una manera consciente, prestando atención al momento presente.
5. EVITA LA CAFEÍNA: manda a la mierda el café y la Coca-Cola, sí sí, no suena muy científico pero quería que sonase así de rotundo. Hazme caso, la cafeína interfiere en cualquier mejoría que hayas podido conseguir aplicando las cuatro técnicas anteriores.
Todo el equipo de Centro Médico AUPA estamos listos y preparados para ayudarte.
Feliz Vida Nueva !!!

Fernando Gallego
Psicólogo Centro Médico AUPA