Comprueban que la mente contra la salud y la enfermedad. (CREADES: Cooperación en el Red Euro Americana para el Desarrollo Sostenible)

Quizás la pregunta nos pueda parecer el argumento de una película de ciencia ficción o, en el mejor de los casos, una exageración, pero es verdad. No debemos olvidar que del 100 % de nuestro estado de salud, sólo el 25 % depende de nuestros genes, el restante 75 % de nuestro estilo de vida, entendiendo por tal: la realización de ejercicio físico, tener una buena dieta, dormir bien, no consumir tóxicos y por último, pero no por ello menos importante, nuestro estado emocional. De este último apartado es del que vamos a hablar en este artículo.

Está bien establecido por la ciencia que nuestros sistemas nervioso, endocrino e inmunitario se comunican continuamente para mantener el equilibrio necesario, nuestra homeostasia. Es por esto que si estamos deprimidos, ansiosos o estresados, nuestro sistema inmunológico funciona peor, provocando la aparición de enfermedades e incluso un peor resultado de los tratamientos recibidos. De la misma manera, si mantenemos una actitud positiva, siendo personas equilibradas emocionalmente y con un estilo de vida saludable, estaremos ayudando al mejor funcionamiento de nuestro sistema inmunitario y por tanto, tendremos una mejor salud.

La ciencia dice que podemos vivir potencialmente hasta los 120 años, de nosotros depende conseguirlo. Un estudio realizado en centenarios por el equipo de Mónica de la Fuente, catedrática de fisiología de la Universidad Complutense de Madrid, comprobó que a pesar de su edad, el estado de su sistema inmunitario correspondía al de personas de 30 años. Vemos pues, que no tiene porqué coincidir edad biológica y edad cronológica. Nuestro cuerpo entiende de cuidados más que de años cumplidos. Este mismo equipo en experimentos con ratones comprobó que poniendo varios en un laberinto, los que enfrentaban la novedad del sitio con ansiedad enfermaban y morían mucho antes que los ratones que lo consideraban un juego y, como tal, encaraban el reto. Otra demostración más de cómo mente y cuerpo son la misma cosa y no van por separado, como se creía antiguamente. Este es un tema que además preocupa mucho hoy a los científicos, no olvidemos que en 2011 se concedieron tres premios Nobel a especialistas en el sistema inmunitario. Ya sabemos que no somos seres pasivos respecto a nuestra salud, no nos viene dada, nosotros participamos y somos responsables directamente de ella.

Otro ejemplo muy llamativo de cómo nuestro cerebro controla nuestras sensaciones, como nos explica el artículo, es el llamado dolor del “miembro fantasma”, que es el dolor que sienten las personas que han sufrido alguna amputación en el miembro que ya no existe, sintiendo como si todavía estuviera. La explicación más extendida hoy en día es que los nervios que se usaban para mover ese miembro siguen enviando información al cerebro provocando sensaciones. No es un dolor pues generado en la extremidad que ya no existe, es un dolor generado en el cerebro. Y precisamente para tratarlo, Ramachandrán, un neurólogo de San Diego que trabajaba con veteranos de guerras, diseñó una caja que contenía un espejo, donde metían el miembro sano y el amputado. Comprobó que cuando realizaban ejercicios de rehabilitación con el miembro sano reflejado en el espejo, la sensación de realizarlos con el amputado era real y por tanto mejoraban.

Otro ejemplo más del control cerebral y de cómo puede incluso engañarnos, es el llamado “dolor referido”. El dolor no siempre se corresponde con el órgano dañado, esto es algo que los médicos siempre tenemos presente: una úlcera en la parte posterior de la lengua puede provocar un dolor en el oído. Podríamos poner muchos más ejemplos del control cerebral, pero creo que a estas alturas ya tenemos claro la íntima y estrecha relación que existe entre nuestro cerebro y el estado de nuestro sistema inmunitario y, por tanto, de nuestra salud.

Por tanto, si queréis aumentar de manera significativa la probabilidad de vivir más años y con buena calidad de vida no hay más misterio que mantener unos hábitos de vida saludables y ser feliz. Así que… ¡A por ello!

Dra. San Román

Subdirectora Médica Centro AUPA