Recientemente he leído un artículo de “Paradigma Terrestre” que me ha inducido a escribir sobre lo que en él se exponía, movido por la investigación que estoy realizando actualmente sobre este tema.

Según el prestigios libro “Los Cuatro Acuerdos” del Dr. Miguel Ruiz, uno de estos cuatro principios que siempre hemos de tener en cuenta y que nos permite ser felices en la sala de espera de la felicidad, que diría Eduardo Punset, es el siguiente:

“No te tomes nada como algo personal”

Es tan fácil de entender como difícil de implementar en nuestro día a día, sencillamente porque nuestro ego hace que constantemente se nos olvide.

El artículo al que hago referencia nos explica algo muy interesante y es que realmente no somos ofendidos por los que nos rodean, si no que son nuestras expectativas con respecto a estas personas las que nos hieren y nos hacen sufrir. 

Y en esta tesitura de las expectativas nos solemos desenvolver los humanos, a menos que despertemos a una atención a las fuentes de las ofensas que sentimos, dejando atrás lo que esperamos que los otros hagan o digan para que nuestro ego se sienta reconfortado.

Podríamos explicar esto diciendo que desde el mismo momento de nacer estamos expuestos al conocido como “sistema de domesticación” que hará que nos sintamos víctimas o jueces según vamos creciendo: si esperas que tu pareja reaccione de una forma que no lo hace, en realidad tu pareja no te ha hecho nada, es la diferencia entre lo que esperas y lo que realmente es lo que realmente te hace daño.

El problema es que los humanos solemos filtrar de una forma evolutivamente adaptativa las experiencias que asociamos con una huella de memoria negativa, y cuando esto ocurre, lógicamente también dejamos de atender con una actitud abierta, curiosa y sin juzgar a lo que acontece.

El artículo destaca como algo fundamental para nuestra felicidad aprender a dejar ir y perdonar, y yo quiero incluir en este punto algunos principios que considero importantes para poner en marcha este mecanismo del perdón, y por tanto, acercarnos un poquito más a nuestro equilibrio y bienestar:

  • Entiende que nadie te ha ofendido

  • Comprende que son tus expectativas las que te lastiman

  • Deja a las personas ser

  • Nadie te pertenece

  • Deja de pensar demasiado

  • La perfección no existe

Todo el equipo de Centro Médico AUPA estamos listos y preparados para ayudarte. ¡¡Feliz Vida Nueva!!

Fernando Gallego

Psicólogo Centro Médico AUPA