Lo primero, debemos explicar que los seres humanos que acaban abusando del alcohol u otras drogas e incluso contrayendo una adicción, lo hacen por algún motivo ajeno a la propia sustancia. Es decir, la culpable de la adicción no es la droga, si no que lo son los elementos o situaciones que nos producen malestar y que nos empujan a ellas como consecuencia. Por lo que es importante que sepamos detectar cuales son esas cosas que nos están generando depresión o ansiedad y cambiarlas o desterrarlas para siempre de nuestra vida. Una vez acometido este primer paso, pasaremos al siguiente.

¿Sabes lo que es la disonancia cognitiva?; consiste en desear hacer una cosa, pero acabar haciendo otra.

En el caso de las adicciones es muy frecuente que la persona se proponga, normalmente tras el desastre posterior a haber consumido alcohol u otras drogas, no volver a tomar ningún tóxico. Sin embargo, pese a proponérselo firmemente, de manera recurrente no lo logra, para finalmente acabar sumido en una espiral de reto-decepción-justificación-consumo.

¿Cómo podemos lograr hacer lo que realmente queremos hacer?, ¿cómo evitaremos el mal manejo de la disonancia cognitiva?, os damos las siguientes pistas:

  1. Autocontrol; practícalo en las pequeñas cosas de tu día a día, aunque te parezcan insignificantes, no lo son. Te aseguro que te entrenarán para poder llegar a salir de tu adicción. Si estás en el sofá viendo la tv y te entra un poco de frío, levántate de inmediato del sofá a por la manta, no lo pienses, símplemente actúa en el mismo momento que lo has sentido. O si necesitas un ingrediente para tu receta, no lo sustituyas por uno parecido, baja a la tienda y compra el que pensaste.
  2. Ninguneo; evítalo con todas tus fuerzas, no trates de convencerte de que aquello que te gustaba, ya no te gusta, simplemente porque en este momento de tu vida ya no te es útil, deseas aparcarlo o simplemente porque te está siendo imposible conseguirlo. A eso se le llama comunmente “arrimar el ascua a la sardina” y es tremendamente nocivo para nuestro equilibrio emocional.
  3. Rutina; establece una eficiente y firme, la rutina es necesaria para llevar una vida ordenada y feliz que nos lleve a lograr nuestros objetivos, no así la monotonía, la cual nos hace resistentes a acomoter cambios necesarios en nuestra vida. Es muy importante que aprendas a distinguirlas si quieres vivir de una manera saludable y salir de una adicción.
  4. Perspectiva; no la pierdas de vista, trata de visualizarte haciendo aquello que quieres lograr y elige un momento fijo del día para llevarla a cabo. Si tu deseo es montar en tu bici estática todos los días una hora, nada más levantarte imagínate subida en ella.
  5. Justificación; no la busques permanentemente como herramienta de consuelo y si lo haces, se consciente de que lo estás haciendo, esa será la única manera de poder cambiar tu actitud y lograr tus propósitos. Si quiero ser más delgada, entiendo que tengo que comer menos, por lo que no me ayudará poner excusas constantes para no iniciar mi reto. Empiezo la dieta el lunes, ay no!, que el lunes es el cumple de mi tía, mejor el siguiente lunes, ay no!, que me voy de vacaciones, pues mejor el 1 de septiembre, ay no!, que estoy muy estresada por la vuelta al trabajo……

En conclusión, trata de ordenar tu vida, tener el tiempo ocupado en actividades creativas y deportivas que te apasionen, practicar la compasión, la generosidad y el altruismo, antepón tú cerebro de ser humano, al límbico del mismo, elimina la frivolidad de tu existencia y sonríele a la vida. De esa manera, no sólo no te harán falta tóxicos para vivir, si no que lograrás estar en paz contigo mismo y en armonía.

Virginia López Bello

Coordinadora Centro Médico AUPA