Cuando en terapia trabajamos la creatividad, aprendemos que el error es bueno y buscamos en grupo producir ideas originales que aporten valor al proyecto/objetivo definido previamente, o sea que implica trabajo. Lo primero que hemos de intentar es “sacar al niño que llevamos dentro”, ya que en nuestro día a día, cuando manejamos automáticamente determinadas informaciones, estamos favoreciendo la acción de nuestro sistema noradrenérgico, que impide desarrollar el proceso creativo, y bloquea el dialogo entre las diferentes áreas del cerebro, o sea que debemos “desinhibirnos” para poder lanzar hipótesis, probar cosas, explorar posibilidades, asociar ideas…

En el camino del proceso creativo hemos de aprender a salvar muchos frenos: estereotipos, ortodoxias, conexiones con el pasado, miedo a lo nuevo, la fuerza de la inercia, sentimiento de hacer el ridículo…

La actitud de JUZGAR, a la que debemos quitar la “z” para convertirla en JUGAR.

Para ello en terapia se ha de crear un ambiente y clima distendido, lúdico, relajado, de amor y protección mutua, de comprensión, compasión y aceptación, o sea que hacemos ejercicios de descondicionamiento para liberar y potenciar la espontaneidad. También hemos de luchar contra expresiones que bloqueen la creatividad: “esto es imposible”, “esta idea no se va a poder aplicar”, “esto es una tontería, no nos lleva a nada”, “yo me siento ridículo haciendo lo que nos propones” …

La expresión en creatividad para desbloquear las creencias/actitudes es “¿…Y por qué no?”. De esta forma, trabajando en grupo y aplicando técnicas creativas proyectivas como “brain-storming”, “analogías”, “inducción, “identificación”, “sueño despierto”… Conseguimos manifestar todo nuestro potencial creativo expresándonos abiertamente, con todo nuestro cuerpo, escuchando y asociando de una manera activa, serendípica, aceptando incondicionalmente las ideas de los otros para asociarlas con las mías… Para después poder implementar a lo mejor solo una de las cien ideas que se han producido, pero ¡¡¡esta es la idea buena!!! Porque se ha trabajado creativamente para encontrarla.

Para terminar os invito a reflexionar sobre unas cuantas citas de autores dedicados a disciplinas muy dispares, pero que todas ellas tienen la creatividad como denominador común de una forma más o menos directa, y este es el juego que os propongo, que identifiquéis la creatividad que subyace en cada una de estas frases:

“El único científico verdadero es el observador que carece de prejuicios”. Kent

“La Salud es la relación adecuada entre el microcosmos, que es el ser humano, y el macrocosmos, que es el universo. La enfermedad es una interrupción de esa relación”. Dr. Donden, médico del Dalai Lama

“El paisaje es un estado del alma”. Amiel

“No importa la edad que tengas. Si mantienes el deseo de ser creativo, no envejecerás nunca”. Cassavetes

“La dificultad que presenta el dogma es que afecta al espíritu creativo del hombre”. Dick

“La vida sólo está en los márgenes”. Balzac

“Cuando veo un hombre en estado de ansiedad puedo decir algo acerca de él… ante todo lo llamo extranjero y digo: este hombre no sabe en qué lugar del mundo está”. Epicteto

“Arriesgarse produce ansiedad, pero no arriesgarse es perderse a sí mismo. Y arriesgarse en su más elevado sentido es precisamente ser autoconsciente”. Kierkegaard

“Para alcanzar la verdad es preciso una vez en la vida despojarse de todas las opiniones recibidas y reconstruir de nuevo todo el sistema de nuestros conocimientos”. Descartes

“No es lo más urgente educar para la vida ya hecha, sino para la vida creadora”. Ortega y Gasset

“Lo que más teme la gente es dar un nuevo paso, emitir una nueva palabra”. Dostoevsky

“La verdadera prueba para la mente creativa no es la manera en que manejamos el éxito, sino cómo manejamos eso que la gente menos creativa percibe como fracaso”. Hal Zina Bennett

Todo el Equipo de Centro Médico AUPA estamos listos y preparados para ayudarte

¡¡¡Feliz Vida Nueva!!!

Fernando Gallego

Psicólogo Centro Médico AUPA