¿Fumar de vez en cuando, nocivo para mi salud?

Me parece interesantísimo el estudio que se ha realizado en el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos y publicado en la revista médica Jama Internal Medicine, y en el que se demuestra que fumar un cigarro al día, o incluso menos, también aumenta la probabilidad de padecer enfermedades respiratorias y problemas cardiovasculares, en resumen aquellos que lo hacen tiene un 64 % más de riesgo de muerte prematura que los no fumadores. Creo que las cifras hablan por sí solas. El estudio me parece de una trascendental importancia, porque acaba con la creencia popular de que si fumo uno, dos o tres cigarros al día es casi como si no fumara, y por tanto no merece la pena dejarlo. Hoy terminaremos con ese absurdo mito. Cualquier persona que fume es un fumador, sin apellidos, no vale poco o mucho. Aclararé ahora los dos motivos fundamentales por los que dejar de fumar es necesario SIEMPRE:

1-El tabaco es el peor enemigo de nuestra salud, pero hasta ahora no podíamos asegurar cual era la dosis que empezaba a generarnos enfermedades. Tras este estudio las cosas han cambiado. Fumar en cualquier caso sería como jugar a la ruleta rusa, confiando siempre en el que el disparo no fuera el que contuviera la bala y me matara. Es como vivir con la espada de Damocles encima, confiando, supongo, en nuestra “buena suerte” para no enfermar. Ya no hay disculpas ni pretextos (para lo que yo fumo no merece la pena dejarlo), sabemos que el tabaco empieza a matarnos desde el primer cigarro, desde un único cigarro al día, no existe la dosis letal, rectifico sí existe, la dosis letal es un cigarro. Alguien podrá decir que soy una exagerada, a la vista del estudio realizado ha quedado claro que no lo soy. Es evidente que cuanto mayor sea la cantidad fumada más problemas de salud, pero a partir de este estudio nos quedará claro que no hay dosis inofensiva cuando hablamos de fumar. No olvidemos que el tabaco es generador de enfermedad, pero tiene otro terrible aspecto como favorecedor o factor que empeora la evolución o el pronóstico de muchas enfermedades, es por eso que ante cualquier patología se recomienda al paciente no fumar, no porque los médicos tengamos esa manía, sino porque está demostrado su nociva influencia en el curso de cualquier enfermedad. Podemos hablar de dos tipos de carcinógenos: iniciadores y promotores, es decir los que provocan por su acción directa un cáncer y los que lo hacen por su efecto indirecto favoreciendo el desarrollo de las células neoplásicas. El tabaco pertenece a los dos. Ya no hay excusas, el “sólo me fumo un par de cigarros al día” ya no vale.

2-El fumar como adicción. Espero que a estas alturas, haya quedado perfectamente claro que el fumar es una adicción. Si partimos de esta base está claro porqué la disculpa del fumo poco, es absurda. Da lo mismo, en este aspecto, lo que fumes, eres un adicto y la única manera de dejar de serlo es dejarlo. No es menor la dependencia del que fuma poco, otro error extendido. Es como si en nuestro centro, Aupa, le recomendáramos a un adicto al alcohol que bebiera poco o aun ludópata que jugara, pero poco. A cualquiera le parecería una locura, y lo es. Sabemos, y lo vemos a diario en la consulta, que no es la cantidad la que define una adicción, sino el control, que soy capaz de ejercer sobre ello. El que fuma un solo cigarro al día, o dos o tres, es igual de esclavo que el que fuma más, porque si no lo fuera, lo dejaría. Y porque lo que hace es buscar excusas para no hacerlo, típico de adicto: es que me gusta, es que me relaja, tampoco fumo tanto…Piensa que si necesitas el tabaco para relajarte, tranquilizarte, aumentar tu sensación de bienestar…algo no va bien, y me da igual lo que fumes. Los seres humanos no estamos diseñados para modular nuestros estados de ánimo a través de ninguna sustancia química, no estamos programados para fumar. Así que si lo haces es porque has caído en las redes del tabaquismo. Decide ser libre hoy mismo, deja de fumar.

     Hace unos 3 años la campaña antitabaco decía algo que se me quedó grabado: “Empezó con una calada, acabó con una vida”. Llegan los propósitos para el año que empieza, espero de corazón que el dejar de fumar sea el primero de vuestra lista.

Dra. San Román

Directora Médica Centro Médico AUPA