Nuestro estómago es nuestro segundo cerebro !!!

Hace unos meses tuve la suerte de poder asistir a una conferencia en directo de un médico y escritor a quien admiro profundamente que es Mario Alonso Puig. Expuso el caso de una paciente suya con problemas de estómago. Se le habían realizado todas las pruebas médicas del mundo, sin llegar a un diagnóstico claro. Es entonces cuando la paciente, sin darle mucha importancia, comentó en consulta que no soportaba a su jefe. Tras las indagaciones pertinentes el médico llegó a la conclusión de que era la mala relación con su jefe lo que le propiciaba estos dolores; “le pidió a su paciente que sonriera a su jefe, a lo que ella respondió que de ninguna de las maneras, porque no se lo merecía, a lo que el médico respondió, que no lo tenía que hacer por su jefe, si no por ella misma”. Pero al cabo del tiempo comenzó a hacerlo y poco a poco la relación con su jefe empezó a cambiar y como consecuencia de ello sus molestias estomacales empezaron a desaparecer.

Este caso concreto nos da una idea sobre la estrecha relación que existe entre nuestras emociones y nuestro sistema digestivo

En el aparato digestivo, con la misma facilidad con la que entra el bolo alimenticio entra una emoción, de tal forma que a veces no es fácil distinguir cuando te sientes mal porque tienes ardor o cuando tienes ardor porque te sientes mal.

Resulta que el 90% de los 40 billones de bacterias que hay en el cuerpo humano están en el aparato digestivo. Y aquí es donde viene el dato que origina el título de este artículo: muchas de estas bacterias colaboran en las funciones neurológicas.

Por tanto dolencias como el ardor de estómago, el reflujo gastroesofágico, el estreñimiento, el exceso de gases, … pueden ser manifestaciones de una salud emocional debilitada.

Cuando conocemos, atendemos y cuidamos nuestras respuestas emocionales, o sea, cuando generemos a través de técnicas como mindfulness un espacio de observación curiosa sin juzgar entre los estímulos a los que somos sometidos y nuestras respuestas, estamos colaborando directamente en la prevención de este tipo de dolencias.

No es de extrañar que el sistema digestivo, entendido como nuestro segundo cerebro, sea el objeto de estudio de múltiples investigaciones actuales que manejan la hipótesis de que muchas de nuestras afecciones estomacales tienen un origen psicológico que se manifiesta a través de alguna alteración en el mismo.

Ni que decir tiene que el consumo abusivo de alcohol o cualquier otra droga afecta al sistema digestivo desde un aspecto físico y desde un aspecto emocional, siendo esta distinción meramente teórica, ya que lo importante es entender que ambos aspectos constituyen un todo en constante retroalimentación.

Todo el equipo de Centro Médico AUPA estamos listos y preparados para ayudarte.

Feliz Vida Nueva !!!

 

Fernando Gallego

Psicólogo Centro Médico AUPA