“Las emociones que sientes, y los pensamientos que tienes, pueden tener un impacto directo en tu salud física”. (LA MENTE CONECTADA). 

Quizá la pregunta que da título a este artículo sea un tanto tramposa. Me refiero a que una emoción nunca va sola, sino que va asociada, junto con respuestas fisiológicas del organismo, a pensamientos que serían los verdaderos causantes del sufrimiento: es el binomio dolor-pensamientos lo que realmente nos hace sufrir.

De esta forma podríamos definir el sufrimiento como la sensación de dolor físico asociado a un pensamiento que, de una manera más o menos adaptativa, alimenta la continuidad de la sensación de dolor. La Dra. Susanne Babbel, psicóloga especializada en el trauma y la depresión, asegura que “el dolor crónico puede no solamente ser causado por lesiones físicas, sino también por el estrés y problemas emocionales”.

El dolor es una señal con la que nuestro organismo se manifiesta para comunicarnos que algo no va bien, pero … ¿qué o quién ha causado este dolor? … sea lo que sea o quien sea, he de hacerme consciente de los aspectos emocionales de mi vida en los que me debo detener para trabajarlos terapéuticamente en pro de mi bienestar físico, psíquico y social.

El Dr. Murray Grossan asegura que “lo primero que hay que hacer en la curación de una enfermedad, sea cual sea, es detener las sustancias químicas del estrés y la ansiedad, que alteran la cicatrización normal”.

Por poner algún ejemplo significativo, hoy sabemos la alta correlación que existe entre la migraña común y el estrés y/o factores emocionales. Tu dolor de cabeza puede ser sencillamente la consecuencia de asumir demasiado en tu día a día. Tómate un tiempo para relajar tu mente, para no hacer nada, meditar y observar qué ocurre en tu cuerpo mediante un “scanner corporal introspectivo”.

La Dra. Adaobi Anyeji, psicóloga clínica con sede en California, dijo que cuando nos deprimimos suele ocurrir que se producen charlas con nosotros mismos, lo que denominamos rumiación mental, que contribuye a un malestar asociado que se va a focalizar en alguna parte del cuerpo. Los pies suelen ser una parte donde sucede esta focalización. En este momento puede ser efectivo un masaje profesional en el pie dolorido para posteriormente trabajar las emociones y pensamientos que causan ese malestar.

Hemos de aprender a disfrutar de las pequeñas cosas que nos da permanentemente la vida y que nos podemos perder al no practicar Atención Plena por estar secuestrados por nuestras propias rumiaciones mentales: una nueva actividad, una excursión al campo, hacer un puzzle, tu nuevo sobrino bebé, tu infusión o zumo favorito, etc, etc.

Es muy interesante descubrir que muchos de nuestros males nos los provocamos nosotros mismos desde nuestra ignorancia emocional, y que aprendiendo a manejar nuestras emociones podemos evitarnos sufrimiento y sentirnos más plenos, dichosos y libres.

Todo el equipo de Centro Médico AUPA estamos listos y preparados para ayudarte. Feliz Vida Nueva !!!

Fernando Gallego

Psicólogo Centro Médico AUPA