«¿PUEDE EL ESTRÉS SER TU AMIGO?»

¿Quién dijo que el estrés es malo? ¿y quién dijo que el colesterol es malo?

Si no tuviésemos colesterol, nuestras venas no estarían protegidas y podrían reventar. Ahora bien, lo que sí es malo para nuestra salud es un exceso de colesterol, que hace que nuestras venas se estrechen y tengamos problemas cardiovasculares.

De la misma manera, si no tuviéramos estrés moriríamos, porque no conseguiríamos movernos para realizar cualquier tarea. Lo que sí es malo para nuestra salud es el poco conocido término fuera del ámbito científico “distrés”, que surge cuando un elevado índice de estrés se cronifica, y es lo que comúnmente conocemos como “estrés”.

Cuando una gacela en la sabana detecta la presencia de un león a lo lejos, todo su organismo se prepara para la huida, o sea que su sistema nervioso acelera su corazón para que sus músculos reciban más oxigeno y consecuentemente estén preparados para impulsarla hacia la huida. Dicho de otro modo, el estrés que sufre le va a salvar la vida.

Lo que ocurre es que los humanos en muchas ocasiones percibimos amenazas donde no las hay, y lo que es peor, mantenemos esa percepción de amenaza en el tiempo de una manera constante. Eso es lo que nos hace daño, y es cuando decimos que el estrés es malo.

La psicóloga Kelly McGonigal explica esto en su libro “The Upside of Stress” y nos invita a relacionarnos con el estrés de una forma diferente, no como un monstruo a abatir sino como un amigo con el que ir de la mano para que nos ayude en nuestras tareas y, como amigo que es, cuidarle y estar atentos para que no se nos vuelva en nuestra contra.

Según McGonigal no deberíamos rechazar nada en nuestras vidas porque pensemos que nos va a generar estrés, sino que las decisiones importantes tienen que estar alimentadas por aquello que da sentido a nuestras vidas, y después confiar en uno mismo y en las técnicas psicológicas adecuadas para manejar el estrés que puede conllevar asociado.

Pensemos por un momento que cuando estamos tranquilos hay por supuesto un cierto grado de activación nerviosa en nuestro organismo, incluso cuando meditamos o estamos dormidos, por lo que podríamos decir que afortunadamente el hecho de estar vivos va a generar estrés.

El truco está en detectar el momento en el que nuestro organismo “se estresa” sin un motivo aparente, e intentar gestionarlo. Las técnicas basadas en Mindfulness han demostrado ser muy efectivas, no solo como herramienta psicológica, sino como un estilo de vida que nos permite afrontar nuestro día a día de una forma tranquila, conectada y consciente, y desde ahí poder tomar las decisiones más adecuadas de una manera no reactiva, gestionando nuestro propio estrés.

Todo el equipo de Centro Médico AUPA estamos listos y preparados para ayudarte.

Feliz Vida Nueva !!!

Fernando Gallego

Psicólogo Centro Médico AUPA