Hace una semanas os estuvimos hablando sobre qué es la nomofobia, es decir, la adicción a los teléfonos móviles. Como ha tenido mucho éxito, desde el equipo AUPA os traemos más información acerca de este tipo de problemas, así como los efectos que puede causar entre los usuarios adictos a la tecnología.

Una persona asustada porque siente que su teléfono móvil está controlando su vida acude al buscador número uno en Internet y teclea “adicción al móvil”. Las dos primeras entradas que encuentra pertenecen a dos grandes empresas relacionadas con la telefonía móvil que obvian la palabra adicción para abrir nuestro hemisferio derechos cerebral (el que se ocupa de la creatividad) e intentar atraernos hacia el maravilloso mundo de la tecnología donde a golpe de dedo podemos acceder a un universo infinito de posibilidades.

La primera te intenta seducir con una afirmación categórica: “Eres más poderoso de lo que crees” (ni más ni menos). La segunda te invita a unir tu teléfono fijo y móvil por un precio relativamente bajo para que puedas hacer un uso ilimitado de los mismos y que el dinero no sea un obstáculo.

Y es que es evidente que los teléfonos inteligentes son dispositivos que, puestos a nuestro servicio, han revolucionado nuestras vidas. Cumplen una función impensable hasta hace unos pocos años: conectarnos con el resto del planeta en pocos segundos a través de llamadas, mensajes, correos, videos, fotos, gps, etc…

Pero ¿qué sucede cuando el humano que hay detrás de cada aparato se pone al servicio del mismo?, es decir, cuando en vez de darnos libertad para comunicarnos, condiciona nuestras vidas al no poder separarnos de él sin sentir nerviosismo o ansiedad, cuando dejamos de hacer actividades como mantener conversaciones de tú a tú, leer, trabajar y ¡a veces incluso dormir!

No es una moda pasajera. No es una manía u obsesión. Si sientes que tú o algún amigo o familiar está atrapado o enganchado a su teléfono móvil podríamos estar hablando de una adicción que opera con la misma fuerza y devastación que el alcohol u otras drogas.

Principales efectos de la adicción a los móviles

Los efectos más evidentes de la nomofobia son: aislamiento de los demás y soledad, comportamiento alterado o compulsivo, alteraciones del estado de ánimo, problemas de comunicación o con el lenguaje, riesgo de hacer contactos peligrosos (sobre todo en caso de adolescentes), inseguridad, fracaso escolar, agresividad.

Síntomas de la nomofobia: Cómo detectar una adicción a los móviles

A continuación planteamos 5 preguntas que pueden ayudarnos a identificar este problema que puede llegar a ser muy grave.

  • ¿Cuándo hablo por el móvil me comporto de una forma diferente a cuando estoy cara a cara, por ejemplo, ya no me siento tan tímido?
  • ¿Soy incapaz de separarme del móvil?
  • ¿Me siento nervioso o angustiado cuando no tengo el móvil cerca o se ha apagado porque no tengo batería?
  • ¿Estoy todo el tiempo pendiente del móvil, aunque esté acompañado?
  • ¿Me despierto por la noche y miro el móvil?

Si la mayoría de respuestas son un SI, debemos poner máxima atención porque estas nuevas tecnologías se pueden volver en nuestra contra.

Un mal uso de estos dispositivos puede desarrollar conductas repetitivas, irreprimibles e incontrolables. Los teléfonos móviles actúan como un facilitador en las tendencias impulsivas del usuario. Y si este posee un escaso manejo de habilidades sociales, es vulnerable, tiene una baja autoestima o simplemente es un adolescente sujeto a múltiples cambios y fácilmente influenciable por la publicidad, la adicción al móvil o nomofobia puede aparecer y afectar a nuestra vida de forma muy negativa.

En caso de tener dudas, es recomendable comentarlo en tu entorno más cercano y/o consultarlo a un centro especializado en adicciones donde podrán valorar si hay o no una adicción. En caso afirmativo, la persona afectada deberá comprender los motivos que le han llevado a esta situación y elaborar las estrategias de afrontamiento necesarias para superar la dependencia existente y de este modo, conocerse mejor y poder poner el teléfono móvil a su servicio y nunca en sentido inverso.