7 trucos para evitar el síndrome postvacacional.

Esta es la pregunta que subyace cada vez que toca volver de vacaciones, las respuestas nunca son agradables: rutina, tedio, madrugar, trabajo… Y a esperar a las próximas vacaciones para disfrutar. De hecho en el artículo que enlazamos hoy de EXPANSIÓN se nos dan consejos para superar de la mejor manera posible la llamada “depresión postvacacional”. Lo siento, no puedo estar más en desacuerdo y además me parece preocupante. ¿En qué hemos convertido nuestras vidas que volver a ellas nos parece tan horrible? El vivir disfrutando únicamente de los períodos vacacionales reduce nuestras vidas a un mes y medio al año, como mucho, viviendo de manera agradable. No voy a decir, por supuesto, que no me guste estar de vacaciones, pero también me gusta el resto de mi vida. Debemos aprender a valorar cada momento como lo que es, como algo único, siendo capaz de darnos cuenta, de verdad, de todo lo que tenemos.

Es terriblemente nocivo el concepto que muchas personas tienen en la cabeza de que sólo se divierte uno y vive de verdad en ese período. Si esto es así, deberíamos replantearnos nuestras vidas, algo no va bien. De ahí la frustración de muchas personas si no se pueden ir de vacaciones. Pero, ¿cómo es posible? Como experta en el tratamiento de adicciones, esto me preocupa especialmente puesto que es algo frecuente que se produzcan recaídas en ese momento en las personas que padecen una adicción. Creo que hay varias razones para ello, os las enumeraré para que cada uno de nosotros pueda comprobar en qué punto falla:

1-Considerar el trabajo como un castigo. Es verdad que no todo el mundo tiene un trabajo ilusionante o que le encante, si esto ocurre debo ser yo la que cambie mi actitud respecto a él, y pensar que es mi sustento económico y el que me permite dedicar el resto de mi tiempo a lo que me gusta y me llena. Seguro que puedo encontrar algo bueno en mi trabajo si me lo propongo, aunque sólo sea algún compañero con el que me lleve bien, o el estar al aire libre, o el tratar con muchas personas… Recuerdo de pequeña la ilusión que me hacía volver al cole y reencontrarme con mis compañeras y amigas. Recuperemos la ilusión por nuestro propio bienestar emocional, y borremos esa actitud de volver al trabajo como si volviéramos a cumplir condena.

2-Creer que vuelvo al aburrimiento. Mi vida será lo que yo decida que sea, si he construido una vida sin ningún aliciente, efectivamente pensar que tengo que volver a ella debe ser terrible. Pero no es culpa de nadie, sólo mía. No puedo echarle la culpa al trabajo o a vaya usted a saber qué. Soy yo el que decido qué hago con mi tiempo libre, y no nos olvidemos que tenemos mucho, a pesar de lo que digamos, aunque trabajemos todo el día, tenemos todo un fin de semana. Si en mi vida no incluyo cosas que me ilusionen y me supongan un reto y me proporcionen felicidad: deporte, actividades creativas (teatro, cantar, pintar…), actividades culturales, altruismo, viajes, excursiones… Me faltarán estímulos y eso contribuirá a que vea mis días como algo aburrido, y espere con impaciencia las próximas vacaciones.

3-Baja tolerancia a la frustración. Esto es algo que muchos de nosotros demostramos a diario, y que por ejemplo, en el tema de las adicciones, supone uno de los puntos en común de la mayoría y el origen de la mayor parte de los problemas. Nunca estamos conformes con lo que tenemos, siempre queremos más, y lloramos amargamente cada carencia de nuestras vidas, sobre todo las económicas. Pero también las afectivas, las intelectuales…Creemos que nos merecemos más en todos los sentidos: que nos hagan más caso, más dinero, que nos valoren más…Y, claro, esto nos genera un sentimiento de frustración diario al no obtener lo que consideramos “justo”. No hagamos que lo que somos dependa de la nota que nos pongan los demás, sino de nuestra propia valoración, y eliminaremos de nuestras vidas uno de los mayores puntos de infelicidad y frustración. Aprendamos a vivir a gusto con nosotros mismos.

4-Vivir sin ilusión. Cada época y cada momento de tu vida es irrepetible y no va a volver, así pues valóralo y disfrútalo. Acomete con ilusión la vuelta a tu vida normal, el volver a ver a la familia, a los amigos, el recuperar tus actividades extralaborales…Y aprovecha para sopesar que si nada de eso te hace ilusión, es que debes cambiarlo.

Es el momento de pensar en cosas nuevas que quizás hace tiempo que quieras hacer, pero nunca te has decidido. Ahora es el momento ideal, examina tu vida y si no te gusta, cámbiala. El sólo hecho de pensar en hacer cosas nuevas te hará volver con ganas y sin tristeza.

Las vacaciones son algo agradable, por supuesto, y como tal debemos disfrutarlas. Pero mucho más importante es que disfrutemos del resto de la vida, que es la mayoría del tiempo. Así pues no olvides esa frase que para mí resume en pocas palabras lo que es vivir con ilusión todo el año:

“No desees tenerlo todo para disfrutar la vida…Tienes la vida para disfrutarlo todo”.

¡Feliz vuelta al trabajo!

Dra, San Román

Subdirectora Médica de Centro AUPA