Puede que estés pasando por un momento en tu vida, que te planteas muchas cosas: ¿disfruto con mi trabajo?, ¿todavía quiero a mi pareja?, ¿me gusta mi casa?, ¿bebo demasiado alcohol?, ¿fumar acabará matándome?, ¿soy demasiado huraño o huraña?, ¿tengo demasiado estrés o agobio?…Si te planteas con frecuencia esas preguntas u otras parecidas y relevantes sobre tu vida, probablemente es porque algo importante estás dejando pasar. La solución para disipar estas interrogantes, es acometer cambios y afrontar nuevos retos, saber desprendernos del lastre de aquello antiguo que nos está pesando y dejar entrar o incluso buscar, aquellas cosas nuevas que están por venir. ¿pero, cómo gestionamos esos cambios sin convertir nuestra vida en un caos?. Te damos 6 formas, que esperamos te ayuden a aprovechar las oportunidades que surgen de cualquier cambio.

1.- No te aferres al pasado y ábrele la puerta al verbo “cambiar”, deja que entre en tu vida, escúchale y lidia con lo que te propone. No tengas miedo y tira para adelante, gestionando con sabiduría la nueva situación. escrutina bien aquello del cambio que te interesa y hará de ti y de tu vida algo mejor y desecha lo que no te sirva. 

2.- No lo olvides; la vida no es inmutable. Debes estar preparado a los cambios, sin que ello te genere ansiedad, tienes que ser consciente de que nada es para siempre y que estos siempre llegan, por lo que debes de prepararte para cambiar tú también con ellos.

3.- Vigila aquellos cambios que se producen sin tú enterarte. A lo largo de la vida todos vamos cambiando de una manera lenta y paulatina, casi sin darnos cuenta nos vamos convirtiendo en alguien diferente, más sabio, mas malhumorado, más tranquilo, más decepcionado, más testarudo o menos… el caso es que casi siempre esos cambios son tan sutiles y tan a cuenta gotas, que no somos capaces de controlarlos, puesto que ni siquiera llegamos a ser conscientes de estar sufriéndolos. Te recomendamos que cada año, hagas un balance de tu personalidad y te formules preguntas, para poder reorientar a tu “yo”, por el camino que tu desees: ¿Sigo teniendo el buen humor que tenía el año pasado?, ¿sigo siendo igual de generoso?, ¿continua intacta mi ilusión en este o aquel tema?…., sólo de esta manera, podremos tomar conciencia de si estas mejorando tu “yo” o empeorándolo y de esa manera podremos dirigir los designios de nuestro cambio con diligencia.

4.- No te hundas ante los cambios drásticos. Un divorcio, una muerte, la pérdida del trabajo, una mudanza…, son elementos de la vida cotidiana que generan mucha carga emocional y no siempre es fácil lidiar con sus consecuencias. Debemos encarar un duelo que nos cure y nos restituya en alguien mejor, más sabio y más reconciliado con la vida, aprovéchalo para convertir tu propio “yo”, en la mejor versión de ti mismo. Son momentos que si los sabes aprovechar, pueden convertirse en el gran punto de inflexión de tu vida y comenzar a vivir en paz y sosiego definitivamente.

5.- No te resistas a cambiar. Sabes perfectamente que debes cambiar, pero te aferras al pasado como gato panza arriba. sabes que debes de dejar de beber, esnifar cocaína o fumar, porque de sobra reconoces que eso acabará con tu salud, tu trabajo, tu familia…, pero prefieres negarlo y seguir como si no te afectara o tratas de minimizar la necesidad de cambio. Debes de tenerlo claro, o cambias tú, o la vida lo hará por ti. Es imparable e inevitable, así que si no vas a cambiar ya mismo, es ventaja que le regalas al azar, para que vaya preparando un cambio drástico que te perjudique.

6.- Cambiar duele. Cuando algo cambia, desaparece y es doloroso la extinción de aquello que se ha esfumado. Pero debemos tenerlo claro, ese dolor no significa nada, no tiene porque ser una señal de añoranza del pasado, ya que las oportunidades que se nos han abierto con ese cambio, podrían ser mejores que lo que teníamos, simplemente debemos aceptar ese dolor sin más, es natural y liberador y poco a poco también desaparecerá.

En definitiva, debemos vivir los cambios como momentos en los que debemos tener los ojos bien abiertos para subirnos a esos nuevos trenes que van a pasar por delante de nuestras narices, debemos aprovechar todo lo que de ellos está por surgir y no permitir dejarlos escapar, aprovechar para modificar de nosotros mismos, todo aquello que no nos gusta. Vive cada día como si tu vida fuera un cuaderno en blanco en el que está todo por escribir y tu eres quién debe hacerlo. Permítete ser libre, no te ates a situaciones y circunstancias que por cómodas, parecen seguras, pero a la larga pueden dejar de serlo y hacerte daño.

Te deseamos un cambio tranquilo y sosegado que te haga encontrarte a ti mism@ y disfrutar de una vida en libertad.

No lo olvides: CAMBIAR, CAMBIAR, CAMBIAR, esa es la clave….

 

Virginia Lopez Bello

Coordinadora Centro Médico AUPA