Recientemente ha caído en mis manos una publicación del portal La Mente Es Maravillosa que toca el importantísimo tema de los pensamientos irracionales y las formas de pensar aprendidas y desadaptativas con las que todos los seres humanos convivimos en mayor o menor grado, y que en muchísimos casos ni si quiera nos percatamos de ello.

Precisamente el hacernos conscientes es lo que llamamos autoconocimiento. Ser capaces de detectar la estrechísima relación que existe entre estos pensamientos dañinos y nuestras emociones. Podríamos decir que es la masa de la “pizza terapéutica” de la nueva vida que desarrollan nuestros pacientes una vez que hemos ido colocando los ingredientes seleccionados por ellos mismos. Estos ingredientes son todo aquello que haga despertar la creatividad y la ilusión de vivir, recuperando viejas pasiones y creando otras nuevas.Pero si la base de la pizza no es buena, la pizza no es buena, por muchos ingredientes ricos que le queramos poner.

El artículo destaca nueve formas de pensar equivocadas, y yo voy a analizar las cinco que me parecen más importantes:

1. ETIQUETAR

Es quizá uno de los pensamientos que más daño nos puede hacer, porque desde pequeñitos nos han enseñado que todo ha de ser de la forma en la que esperamos que sea, empezando por el género: los niños juegan con espadas y las niñas con muñecas, y si a un niño le gusta jugar con muñecas, ¿qué ocurre?… No debería ocurrir NADA, pero probablemente ese niño va a ser discriminado por sus compañeros y esto es un problema educacional, de mentes rígidas incapaces de romper etiquetas en pro del bienestar social.

2. TOMARSE LAS COSAS DE FORMA PERSONAL

Es uno de los cuatro principios toltecas en el camino del autoconocimiento y la sabiduría. Los otros tres son: “sé impecable con tus palabras”, “no supongas, pregunta” y “da siempre lo mejor de ti, hagas lo que hagas”. Si nos cruzamos con alguien conocido por la calle y no nos saluda, probablemente nos pongamos a rumiar sobre todos las causas imaginables que han provocado tal desaire… ¿Qué le habré hecho YO a éste ahora?

Pero es que a lo mejor lo que ha ocurrido es sencillamente que esa persona no nos ha visto, y por eso no nos ha saludado. Con lo cual habremos gastado una energía innecesaria con todos estos pensamientos innecesarios.

3. CATEGORIZAR

La categorización tiene como base un pensamiento rígido, poco flexible. El prestigioso psicólogo Walter Riso nos invita a descubrir el arte de ser flexible, primero detectando nuestra rigidez mental para poder desde aquí abordar el cambio.

Una mente rígida se caracteriza por: alto nivel de estrés, baja tolerancia a la frustración, angustia por no tener el control absoluto de todas las cosas, malas relaciones interpersonales, autoritarismo, prejuicios, dificultades en la toma de decisiones, miedo a cometer errores y miedo al cambio.

4. LOS “Y SI …” Y LOS “… ÍA”

“Y si en lugar de haber tomado aquella decisión hubiera tomado esta otra”, “debería no haberle hecho caso”… Estos pensamientos se caracterizan por un sentimiento de resignación y frustración porque las cosas no han ocurrido como esperábamos que ocurrieran. Cuando esto ocurre, se activa en nuestro cerebro la red por defecto, y la rumiación mental que se desencadena hace que nuestro cerebro gaste mucha glucosa innecesariamente, pudiendo ser el preámbulo de una depresión. Yo siempre digo que la vida ha de ser una loca aventura, pero que el aventurero ha de ser cuerdo. Esto significa que debemos estar atentos al presente, que es lo único que tenemos, y buscar soluciones creativas a nuestros problemas aceptando la realidad, sin anclarnos ni fustigarnos por nuestro pasado.

5. CULPABILIZAR

Es una forma de actuar aprendida, como todas las anteriores, mediante la cual tendemos a culpabilizar a otras personas de nuestros problemas o nuestro malestar. De esta manera el culpabilizador se siente liberado, y esta sensación le predispone para actuar de la misma forma en la siguiente ocasión que se le presente cualquier problema.

Cuando la intensidad, frecuencia y/o duración de todas estas formas desadaptativas de pensar se incrementa, deberíamos ponernos en manos de profesionales de la salud mental para que nos ayuden a aprender a ser más flexibles y resilientes… En definitiva, a ser más felices.

Todo el equipo de Centro Médico AUPA estamos listos y preparados para ayudarte. ¡¡Feliz Vida Nueva!!

Fernando Gallego

Psicólogo Centro Médico AUPA