‘Sentarse es el nuevo fumar’  EL PAÍS

Así titula su autor el artículo al que hacemos referencia; a mí me parece muy ilustrativo, aunque estoy segura de que mucha gente cuando lo lea pensará: qué exageración, ya están ahora con otra cosa para amargarnos la vida, no nos dejan vivir en paz con tanta exigencia… Y otras cosas por el estilo. Son los pensamientos normales de un país que, desgraciadamente, tiene el triste honor de ostentar el cuarto puesto de Europa en lo referente a sedentarismo. Nos cuenta el periodista que en Estados Unidos y Canadá, las empresas hacen que sus trabajadores, dentro del ámbito y horario laboral, compaginen su trabajo con la realización de ejercicio físico. Podríamos pensar que son empresas muy modernas y preocupadas por sus trabajadores, así es, pero de manera egoísta también: está demostrado que la actividad física no sólo es necesaria para mantener un buen estado de salud, evitando así las bajas laborales, sino también un mejor rendimiento intelectual.

Deberíamos entender, por fin, que la realización de ejercicio físico no es sólo para mantener una estupenda figura o para adelgazar, ni es exclusivo de gente joven y musculosa, es necesario para todo el mundo si queremos mantener una buena salud física y mental, actual y futura. No es una opción, es una necesidad. A continuación intentaré explicaros los 10 motivos:

  1. La realización de ejercicio físico mantiene el estímulo necesario para que nuestro sistema muscular y esquelético no se deteriore, cosa que empieza a ocurrir a partir de los 30 años, y no en la tercera edad como alguno podría creer.

  2. La disminución del metabolismo que se creía asociada a la edad, hoy se sabe que es consecuencia de la inactividad, que hace que perdamos masa muscular, no quememos energía y acumulemos grasa, provocando obesidad y la aparición de determinadas enfermedades como la diabetes. Una buena masa muscular podría ser la clave para activar los mecanismos que retrasan el envejecimiento.

  3. Es determinante a la hora de decidir nuestra edad biológica, que es la que define cuál es el estado de nuestro cuerpo y de nuestra salud, y que no coincide necesariamente, ni en la mayor parte de los casos, con la edad biológica .De hecho en un estudio en centenarios realizados en la Comunidad de Madrid, se vio que su edad biológica correspondía a una persona de entre 30 y 40 años. Es decir, nuestra edad biológica es la que determina la duración de nuestro “viaje vital”. El consuelo que tenemos que tener es que, así como la cronológica no puedo modificarla, la biológica sí: desde el momento en que empiezo a cuidarme haciendo ejercicio, manteniendo una alimentación adecuada, durmiendo bien y sin consumir ningún tipo de droga, estoy dando a las manecillas de mi reloj biológico hacia atrás.

  4. Es uno de los puntales de mi sistema inmunológico: el buen funcionamiento de nuestro sistema inmunológico depende del buen funcionamiento del resto de nuestro cuerpo. Si cuido mi salud, y está claro que la mayoría de las personas que hacen deporte la cuidan, ayudo a mis defensas a mantenerse en buen estado evitando así la aparición de enfermedades.

  5. Es la mejor medicina preventiva para la mayor parte de las enfermedades, tanto mentales, como cardiovasculares, o degenerativas del sistema músculoesquelético. Tenemos que tener la certeza y la satisfacción al realizarlo de estar haciendo lo correcto para evitar la aparición de esas patologías y para mantener un satisfactorio estado de salud.

  6. El ejercicio físico es un escudo de protección de nuestro cerebro y un estimulador del aprendizaje y la memoria. Cuando realizamos ejercicio, sobre todo aeróbico y que requiere coordinación, hacemos que se liberen una sustancias químicas que se envían al cerebro y potencian la acción de determinados neurotransmisores fundamentales para el aprendizaje y la memoria. Esto ocurre porque mejora la plasticidad cerebral al mejorar la comunicación entre neuronas. El ejercicio ha de ser continuado.

  7. Efecto beneficioso para nuestra salud mental, no olvidemos que nuestros genes se formaron hace millones de años cuando manteníamos una gran y continua actividad física. El sedentarismo pues, no es nuestro estado normal, sino que es un producto de la sociedad en la que vivimos. Pero nuestros genes echan de menos ese ejercicio, por eso cuando lo realizamos nos sentimos tan bien, evitando así el factor de riesgo que supone el sedentarismo para la aparición de determinadas enfermedades como depresión, deterioro cognitivo…

  8. Fundamental para nuestro bienestar emocional: la realización de ejercicio provoca también a nivel cerebral la liberación de dopamina, la llamada” hormona del placer”, es por ello que después de realizar ejercicio nos sentimos tan bien. Incluso si antes de realizarlo estaba nervioso, ansioso, preocupado o triste, al terminar me siento mucho mejor y todas esas sensaciones han desparecido. Vemos, por tanto, que nos sirve como antidepresivo o relajante natural, y además sano. Es uno de los pilares de nuestro equilibrio emocional y, como consecuencia, de una vida equilibrada.

  9. Es un arma en la lucha contra la pereza y para el ejercicio de nuestra voluntad. El establecer unos días y horarios fijos para la realización de ejercicio y el cumplirlos, a pesar del cansancio, del mal día que hayamos tenido, del frío o de lo poco que nos apetezca, supondrá un entrenamiento fundamental para nuestra voluntad y un motivo de orgullo y satisfacción personal al cumplirlos.

  10. Mejora estética evidente, el que lo ponga en último lugar no quiere decir que lo menosprecie. Es muy importante vernos bien, esto no quiere decir que vayamos a aumentar la altura, o se nos vayan a poner los ojos azules, pero mejorará de manera evidente nuestra propia imagen corporal, suponiendo esto, además de una satisfacción estética, algo que aumentará nuestra confianza en nosotros mismos y nuestra autoestima, por vernos mejor y por haber sido capaces de haberlo conseguido.

Y no creamos que esto es una nueva moda o un invento moderno, ya decía Platón:

La falta de actividad destruye la buena condición de cualquier ser humano, mientras que el movimiento y el ejercicio metódico la guardan y la preservan”.

Así que, no os lo penséis más y hoy mismo empezad, sólo tienes que decidirlo.

Dra. San Román 

Subdirectora Médica Centro AUPA