¿MATA EL GLUTAMATO?

Desde hace un tiempo existe la preocupación, y el debate subsiguiente, sobre el uso del glutamato sódico como aditivo alimentario y sus posibles efectos nocivos sobre la salud. Intentaremos despejar algunas dudas.

¿Qué es el glutamato sódico?, pues es la sal sódica del ácido glutámico. También es conocido como GMS y reconocible en los etiquetados de los alimentos como aditivo E-621, también se conoce como sal china y podemos encontrarla a la venta en determinados establecimientos orientales como ajinomoto, que significa en japonés “la esencia del sabor”, nombre que le dieron los primeros que iniciaron la producción y comercialización en el año 1909 ¿Pero para qué se usa?, es un potenciador del sabor y, por tanto, muy utilizado por la industria alimentaria en los alimentos procesados y envasados, ya que aumenta el buen gusto de dichos alimentos al paladar y como consecuencia, su mayor demanda por parte de los consumidores.

   La controversia sobre esta sustancia no es actual. Desde los años 90 se realizan diversos estudios sobre el efecto del GMS en humanos. Uno de ellos, realizado en la universidad de Ontario, Canadá, describe la aparición de los descritos por la FDA (Food and Drug Administration) americana como “complejo sintomático GMS” en un 36 % de los individuos participantes en el estudio y el hallazgo de una susceptibilidad individual en ciertas personas al GMS. Pero ¿qué es este complejo sintomático?, también conocido como el síndrome del restaurante chino fue descrito hace más de 40 años e incluye dolor de cabeza, mareos, naúseas, debilidad, sudoración…y que aparecían tras la ingesta de comida china, ya que en ella se utiliza mucho este aditivo. Pero esto no es lo peor, posteriormente se ha asociado a diversas enfermedades como: migrañas, obesidad, hiperactividad en niños, alteraciones en la función reproductora. Para tranquilidad de todos los que se hayan podido alarmar al leer esta lista, he de decir que en ningún caso se ha podido demostrar este efecto en humanos y a las dosis utilizadas habitualmente. El efecto de provocar obesidad es por afectar al cerebro disminuyendo el buen funcionamiento de la leptina, que es la hormona encargada de informar al hipotálamo de que debe inhibir el apetito cuando detecta que el cuerpo tiene suficientes reservas en forma de grasa en los adipocitos. Si esta información no llega, es evidente que aparecería la obesidad. Los estudios en los que se basan los efectos nocivos del GMS han sido realizados en roedores, repito, no existen datos en humanos que los respalden. Por ello es considerado por la FDA americana y la Unión Europea como un aditivo alimentario seguro.

     Pero una vez aclarada cuál es la realidad y los rumores, os daré mi opinión personal. Dado que “somos lo que comemos” como dice Rosemberg , catedrático de Nutrición de la Universidad de Boston, creo que es fundamental que dediquemos a nuestra alimentación la atención que merece. El GMS preocupa mucho a la gente, pero hay muchos otros aditivos, conservantes, colorantes, por no hablar de la cantidad de azúcar presente en la mayor parte de la comida precocinada o envasada. No hay que asustarse ni complicarse la vida, sólo seguir estas sencillas recomendaciones:

1-Consume frutas y verduras frescas, esto te asegurará el necesario aporte de vitaminas, minerales y elementos necesarios para nuestro correcto funcionamiento.

2-No consumas comida precocinada o envasada, o por lo menos procura que sea, una parte mínima en tu dieta.

3-Consume pescado fresco a menudo, así recibirás el necesario aporte de los tan fundamentales ácidos grasos omega 3.

4-Asegúrate de llevar una dieta variada y equilibrada, será tu manera de asegurar tu salud. Mucha gente toma pastillas de vitaminas, suplementos dietéticos, minerales milagrosos…..innecesario si comes bien, nunca podremos transformar una mala alimentación en una buena con una pastilla.

5-Acostúmbrate a leer el etiquetado de los productos que consumes, desde lo que contienen hasta su aporte calórico. Es probable que si lo haces entiendas muchas cosas, entre ellas porqué a veces no conseguimos perder peso aunque no comamos mucha cantidad, hay alimentos que en cantidades pequeñas aportan una cantidad ingente de calorías.

5-Establece una relación sana y adecuada con la comida, recuerda que es de donde obtienes el combustible necesario para tu vida, y de la calidad de este dependerá el buen funcionamiento del motor. Come la cantidad adecuada, de la mejor calidad posible y cocinada de la manera más apetecible y sana. La comida es más importante que la ropa, que los coches, que las joyas, que los viajes…es lo que garantiza nuestra salud presente y futura, así que dedícale la atención que merece.. Mejor que contar los años es medir las funciones y el estado del organismo, y no olvides que este depende de una buena dieta y de la realización de ejercicio físico.

   Esto es algo que ya sabía Hipócrates y que resumía diciendo.” Que la comida sea tu alimento y el alimento tu medicina”

                                     Dra. San Román