¿Sabías que dormir bien es una de las practicas más importantes y saludables que existen para llevar una vida equilibrada?

Como sabrás, para mantener un cuerpo vital y una salud potente, a nuestras horas de sueño debemos sumarle: una dieta equilibrada rica en frutas, verduras, carnes y pescados blancos y frutos secos, una vida activa (una hora de ejercicio diaria), 2 litros de agua al día, vivir sin tóxicos (alcohol, tabaco y otros) y una sonrisa por la mañana para ponernos en marcha con nuestra rutina. ¡Claro que sí!

Las horas de sueño que necesita cada persona son diferentes y muy variables dependiendo de nuestro peso, edad, momento de nuestra vida… Y los beneficios de dormir bien son muchos más de los que pensamos, algunos de ellos son:

  • Incrementa la creatividad. Soñar despierta nuestro lado más creativo. 
  • Mejora la memoria. Un buen descanso corporal y mental por las noches consigue que nuestra cabeza esté más despejada durante el día y realice mejor sus tareas cotidianas. Rendirás más. 
  • Reduce la depresión. Dormir bien proporciona un descanso de calidad, lo que nos genera más energía. Esa energía nos permite afrontar el día a día con vitalidad, aumentando nuestra autoestima y disminuyendo los niveles de malestar. 
  • Ayuda a perder peso. En estado de reposo, nuestro cuerpo continúa gastando energía y quemando calorías, ya que nuestro metabolismo necesita mantener las funciones más básicas. 
  • Protege el corazón. Numerosos estudios médicos asocian la falta de sueño con una mayor propensión para el sobrepeso, el colesterol y la hipertensión arterial. 
  • Regenera el sistema inmunitario. Al dormir, se liberan una serie de hormonas relacionadas con este sistema (como la prolactina), lo que  mejora la acción de nuestras defensas.

Como veréis, dormir bien resulta absolutamente necesario para nuestro cuerpo, es por ello que los problemas relacionados con el sueño pueden suponer un graves problema para nuestro organismo. En relación con el insomnio, Evelyn Benavides, neuróloga especialista en Medicina del Sueño dice:  “cuando se prolonga por más de un mes, al menos tres veces por semana y/o interfiere con la vida diaria, se requiere de evaluación médica”.

Para llevar a la practica todo esto, ¿qué hábitos podemos tener en cuenta para dormir bien? 

  • La rutina es muy importante. Acostarse siempre, o casi siempre, a la misma hora y dormir el mismo número de horas, harán que nuestro cuerpo se acostumbre y cuando llegue la hora, lo haga ya cansado. Además, debemos procurar despertarnos siempre a la misma hora. 
  • Evitar las cenas abundantes. Cenar ligero nos ayudará a no forzar el organismo con una digestión pesada, y así, poder conciliar  mejor y más rápidamente el sueño. Tampoco debemos acostarnos con hambre. 
  • Hacer ejercicio. Pero no justo antes de ir a dormir pues éste puede actuar como excitante y no ayudarnos a relajarnos. A media tarde es un buen momento para practicar tu deporte favorito y llegar a casa para continuar con una rutina: tomar una ducha, cenar algo ligero, leer, relajarse y… ¡A dormir como un bebé!
  • El móvil, lejos. No duermas con el teléfono móvil ni ningún otro aparato cerca que pueda distraerte de tu descanso. Evita el estrés que generan para, así, poder dormir bien y descansar completamente. 
  • Un buen colchón y una buena almohada, imprescindibles. Evita quedarte dormido en el sofá viendo la tele, tu cuerpo te lo agradecerá. Además, revisa que tu colchón y tu almohada tienen la dureza que más le conviene a tu espalda y a tu cuello.

“A veces se debe dejar al espíritu descansar, alejándolo de lo que lo lastima”. (Sofía Segovia)

Irene Ramírez 

Colaboradora blog Centro AUPA