La Creatividad, al igual que la Felicidad, no es algo que esté ahí fuera y que tengamos que buscar, sino que es un proceso asociativo mediante el cual nuestro cerebro desarrolla lo que a algunos autores les gusta denominar Pensamiento Divergente, una consecuencia de estar conectados y atentos a todo aquello que podemos percibir, y procesarlo de una forma diferente a lo esperado. 

Dicho de otro modo, la Creatividad requiere esfuerzo / trabajo. 

Éste es, desde mi punto de vista, el principal mensaje que nos quiere transmitir un interesante artículo publicado en el portal «Cultura Inquieta» sobre aquellos factores condicionantes que dificultan el trabajo creativo en nuestro día a día. 

El autor Yann Girard recoge diez factores obstructores de la Creatividad, y yo me voy a centrar en los cinco que considero más importantes o significativos de cara a romper ciertos tabúes asociados: 

1. COMODIDAD. Sin ser muchas veces conscientes de ello, la zona de confort en la que nos podemos instalar es el principal enemigo de la Creatividad, o sea, lo que nos impide realmente dar el salto a la zona de aprendizaje, que es donde ponemos a trabajar nuestro Pensamiento Divergente para ser más felices. 


2. FALTA DE CURIOSIDAD. La curiosidad es inherente a la Creatividad y yo diría que es su principal motor. Los niños aprenden gracias a la curiosidad que sienten hacia todo lo que les parece novedoso, y es precisamente este comportamiento de los niños el que debemos copiar los adultos tratando de descubrir el mundo como si lo hiciésemos por primera vez, para huir de esta forma de nuestro sistema de creencias y valores que, al ser asumido inconscientemente, corta las alas de nuestra Creatividad. 


3. DROGAS. Cualquier tipo de droga, incluyendo por supuesto el alcohol y el tabaco, son un freno para nuestra creatividad, al margen de leyendas de escritores, pintores, músicos y otros artistas a quien se ha asociado históricamente el consumo de drogas con un incremento de su creatividad… ¿qué hubieran sido capaces de escribir o pintar si no las hubieran utilizado? 


4. PRODUCTIVIDAD. Vivimos en una sociedad que es adicta al hacer, y además a hacer lo que haya que hacer muy deprisa. Por ello debemos encontrar nuestros momentos y nuestro lugar para poder desarrollar tranquila y serenamente actividades que permitan desarrollar nuestra Creatividad, y si es posible que este lugar y estos momentos formen parte de nuestras actividades en nuestro día a día. 


5. FALTA DE RUTINA. Este punto es crucial, ya que a veces se asocia la Creatividad con una especie de inspiración divina que poco o nada tiene que ver con el trabajo rutinario diario en el que, precisamente, se esconden los procesos creativos. Por tanto la rutina es buena y necesaria como base para la Creatividad. 

Todo el equipo de Centro Médico AUPA estamos listos y preparados para ayudarte. ¡Feliz Vida Nueva! 

Fernando Gallego 

Psicólogo Centro Médico AUPA