La pereza, inevitablemente se asocia a varias características negativas:

  • Falta de constancia.
  • Postergar o procrastinar asuntos más urgentes.
  • Estrés crónico.
  • Falta de concentración en las actividades previas a la esperada.
  • Obtención de un resultado precario, al haberse recogido antes de esperar a que madurara.
  • Visión negativa de uno mismo.

Todo ello va a hacer que la persona se sienta frustrada e insatisfecha y por tanto su cerebro detecte la falta de dopamina, (neurotrasmisor, encargado de hacernos sentir bien con nosotros mismos), por lo que lanzará la alarma, que hará que el individuo busque cualquier cosa que pueda producir placer inmediato.

Ya sea una actividad como, por ejemplo:

  • Práctica compulsiva de sexo.
  • Ingerir comida de manera desproporcionada.
  • Comprar cosas que no necesito, gastando un dinero que no tengo.
  • No poder parar de jugar a un videojuego o de hacer un puzzle, hasta terminarlo.
  • Etc.

Ya sea una sustancia tóxica:

  • Consumir alcohol
  • Cocaína
  • Tabaco
  • Cannabis
  • Cualquier otra droga.

Pero entonces, ¿cómo puedo combatir la pereza?

  1. Márcate objetivos realistas, metas asumibles para tu condición física, edad y tiempo disponible. Si nunca en tu vida, has practicado un deporte de manera continuada, no pretendas el primer día coger una bici estática y lanzarte a pedalear o a correr, una hora entera. Prueba el primer día a hacerlo cinco minutos y cada sesión, continúa aumentando el tiempo uno o dos minutos más. Si haces los cálculos, en cinco o seis semanas, estarás haciendo una hora de deporte diaria.

  2. Sé constante y trata de planificar tu trabajo, labor o acción elegida, no te pegues atracones de actividad y luego te pases dos meses sin tocar esa tarea. Es preferible que le dediques todos los días media hora, así encontrarás el placer en el camino y la buena sensación que produce el sentirse que uno es capaz de controlar su propia vida. No olvides, que aunque tu enemiga es la monotonía, no lo es la rutina. La primera nos aliena y nos aburre, la segunda nos equilibra y nos da seguridad, sosiego y libertad.

  3. Manténte ordenado. Elige la actividad a realizar por el orden lógico de urgencia y necesidad, no adelantes aquellas que te gustan más, poniendo en peligro la realización eficiente de aquellas que no pueden esperar y te gustan menos.

  4. Concéntrate. Desarrolla tu trabajo con diligencia, sin estrés, pensando en lo que haces; olvídate del resultado. Cada eslabón de la cadena requiere de un mismo esfuerzo y saber hacer, actúa como si cada uno de ellos fuera el trabajo final que has de realizar. No pienses en que la cadena, es el resultado a obtener, si no piensa en que lo es cada eslabón.

  5. Sé exigente, desea obtener el mejor resultado. Por ejemplo, no te conformes con elaborar un helado y por no saber esperar, sacarlo del congelador antes de lo debido y, por tanto, comerte una crema licuada sin gracia alguna, que te producirá insatisfacción y malestar contigo mismo, por haber tenido unas expectativas que, por tu culpa, se han convertido en algo muy deficiente. Ten paciencia y espera a que se congele, para disfrutar de un delicioso helado de verdad y poder estar orgullosa u orgulloso de lo bien que te ha salido tu postre.

  6. Confía en ti mismo. Si te pregunto: ¿eres capaz de escribir un libro de 364 páginas? Probablemente, muchos respondáis que no. Per si pregunto: ¿eres capaz de escribir una cara de un folio al día?, Seguro que muchos estáis pensando; “la verdad es que lo veo muy posible!!, sí….”. Pues querido amigo, si escribes una vez al día durante 364 días, es decir en un año, por estas mismas fechas en 2017, tienes tu libro escrito y terminado.

En definitiva, los dones no existen. Quizás se puede aceptar que exista una predisposición mayor o menor para realizar una u otra actividad, dependiendo de nuestras sensibilidades y situaciones ambientales y sociales, pero la excelencia en el desarrollo de cualquier trabajo, sólo se logra con constancia, exigencia, confianza, orden y paciencia… Muchas dosis de paciencia.

Como dijo una vez D. Camilo José Cela en una entrevista:

“La inspiración consiste en sentarse ocho horas cada día a escribir delante de un papel en blanco”. 

Virginia López

Coordinadora Centro AUPA