Empezar bien el año

La vida en negro; es así como parece que ven la vida algunas personas. Y digo que así la ven, porque es desde mi perspectiva desde la que juzgo todo lo que ocurre, y es precisamente de esto de lo que habla el artículo al que hacemos referencia hoy y que habla del concepto de reacción positiva para evitarlo. Podríamos resumir de lo que se trata en estos 5 consejos que deberían ser nuestros propósitos para el año nuevo:

1-No estás predestinado ni condenado de antemano, así que porque te haya ocurrido algo negativo en relación a cualquier tema, no tiene porqué repetirse ni ser siempre igual. Me refiero a ese tipo de frases que escuchamos a menudo: si a mí nunca me eligen en los trabajos, yo tengo muy mala suerte en el amor, no sé ni para qué compro lotería, no sé ni para qué voy a participar en ese concurso…….todas expresiones de lo que parece ser una maldición recibida al nacer y que nos condena a una vida sin éxitos ni logros.

2-Modifica tu lenguaje verbal. Y que se encadena con el punto anterior.
Deja de quejarte: voy tirando ante la pregunta de qué tal estás, las vacaciones cortas ante la vuelta al trabajo, todo igual que siempre cuando te encuentras con alguien a quien hace tiempo que no ves, qué asco de Navidad ante esta época del año, este país no tiene arreglo….Madre mía, deprime sólo oírlo. Y exactamente eso es lo que hace. El lenguaje no es más que la expresión de lo que tenemos en nuestro cerebro, de nuestras creencias más profundas, así que acostumbrémonos a escucharnos y a corregirlo: no voy tirando, estoy bien, no hay épocas del año malditas, las vacaciones cuando me pregunten: estupendas y ahora a retomar el trabajo y mi rutina con ilusión. ¿Pero tan duro nos resulta vivir?. Ese es el problema hemos convertido la vida en un problema en vez de en lo que es, una aventura maravillosa en la que pueden pasar miles de cosas. Así pues, aprende a corregir tu manera de expresarte y corregirás sin querer tus pensamientos sobre lo que te ocurre.


3-Modifica tu lenguaje corporal. No vayas con gesto adusto, con el ceño fruncido, con la cabeza agachada…lo que los demás ven primero de ti es eso, antes de que hables ya te han visto y, sin querer, te han juzgado. Todos valoramos a los demás por determinadas cosas que pertenecen a lo que se denomina lenguaje gestual y que nos da información sobre esa persona: si es antipática o simpática, si es presumida o descuidada, si tiene confianza en sí misma o es insegura…..Y esto es inevitable, así que consigamos reflejar lo mejor de nosotros mismos: sonríe, saluda, pide las cosas por favor, sé amable y verás cómo los demás te devuelven lo mismo, y el mundo que te rodea empieza a cambiar.

4-Rodéate de personas que sumen y no resten, este es el principio que debe regir para elegir tu entorno social. Busca la compañía de personas que te estimulen intelectualmente, que te aporten alegría, positividad, que te conviertan en alguien más flexible, más tolerante, que te saquen de tu zona de confort en todos los sentidos, que te hagan involucrarte en ayudar a los demás, que te recuerden que vivir es maravilloso. No olvides que las emociones se contagian, así que haz el ejercicio de mirar a tu alrededor, valora y decide.

5-Aprende a reconocer tus emociones y a cambiarlas. No olvides que eres un ser humano, no un ángel, así que sentirás rabia, ira, miedo, asco, dolor, frustración…..esto no puedes evitarlo, pero sí puedes decidir qué hacer con cada una de ellas cuando llegue el momento, simplemente entiendo lo que siento, encuentro el porqué y busco una solución. Si no la tiene, busco un consuelo. Este último y según el problema del que se trate puede ser desde hablar con alguien que me quiera y escuche, realizar alguna actividad que sepa que me va a hacer sentirme bien, darme un pequeño capricho…Si aprendo a reconciliarme conmigo misma y con mis emociones, aprenderé a controlarme y a no dejarme llevar por ellas y me ayudará a mantener mi equilibrio personal.
Como ves no es tan difícil, sólo es cuestión de decidirlo. Decía Aristóteles que “el miedo es un sufrimiento que produce la espera de un mal”. No conviertas tu vida en eso. Corrige aquello que te impide ser feliz y ponte a ello. Deja que el año que empieza sea el año de tu cambio.

Directora Médica
Dra. San Román