Desde los años 60, según dice el propio Paul McCartney, estuvo consumiendo muchos tipos de drogas: alcohol, heroína, cocaína, LSD y la que más tardó en desaparecer de su vida, fue la marihuana. Su exmujer Heather Mills, afirmó durante el divorcio, que era capaz de consumirla como si fueran tazas de té. 

Tener la necesidad de usar cualquier droga para realizar cualquier actividad de tu vida te ata, te esclaviza, te aliena y eso es lo que debió sentir Paul McCartney al decidir dejar de fumar marihuana, para evitar dar un mal ejemplo a sus hijos y nietos. Su tenencia y en algunos países también el consumo, es ilegal. Ello hizo, que el que fue componente de los Beattles, fuera arrestado en los 80´, 10 días en una cárcel de Japón. 

El amor;  “cuestión de paternidad” 

La motivación que encontró para dejar de fumar marihuana fue el amor por sus hijos y sus nietos, lo que Paul McCartney llamó “cuestión de paternidad”  y lo que en ciencia se llama neuronas espejo.

Paul McCartney vio que su manera de comportarse podía ser imitada por los menores de su entorno y eso le hizo tomar la decisión de no volver a fumarla. 

OTROS FAMOSOS QUE TOCARON FONDO Y SALIERON DE LAS DROGAS: