Tal y como él ha confesado públicamente en más de una entrevista, fue consumidor de cocaína, durante más de 20 años.

La menciona en muchas de sus canciones, la ha venerado e idolatrado en tantas otras, apodándola “el elixir de los Dioses”. Su vida y sus andanzas, corrieron ligadas a ella, “La Dama blanca”, como Joaquín Sabina la canta. Su estilo de vida nocturno, bohemio y despreocupado, ha hecho que su existir transcurra en el filo de la navaja, canto afilado que le ha cortado de cuajo, en más de una ocasión.

Joaquín Sabina perdió el tabique nasal en un instante, con un estornudo, años después tuvo un ictus que le dejó en coma varias horas… Nada suficiente para tocar fondo, su ansia de experimento no cesaba, ha vivido al límite hasta que su cuerpo y su mente han dicho BASTA!. Su energía se debilitó y cayó en una fuerte depresión, fruto de una vida de desequilibrios y excesos. Un escalofriante contrasentido, ha pasado la vida, persiguiendo una vida que quizás no sabe, que ya está viviendo. 

La depresión:

[…] Sigues viviendo y sabes que llevas dentro un enemigo que en cualquier momento enseña las uñas” 

4 años estuvo inmerso Joaquín Sabina en una terrible depresión que no le dejaba vivir tranquilo. Su estado atormentado, apesandumbrado y la absoluta ausencia de ilusión, hicieron que emprendiera el camino que él creía que sería el más costoso de su vida: dejar la cocaína para siempre. 

Hoy en día, Joaquín Sabina ha logrado vivir de otra manera. Lleva una vida más tranquila y asume la vejez como si fuera una enfermedad, fiel a su estilo de “no resignación”, pese a que él siempre ha dicho que no es fiel ni a si mismo.

OTROS FAMOSOS QUE TOCARON FONDO Y SALIERON DE LAS DROGAS: