Así es, eso es en lo que la droga denominada bomba es perfecta, en actuar como tal, como arma letal y mortífera. Sin embargo no se denomina así por eso, sino porque como su nombre químico es 25N-NBOMe, y por similitud con este y por la potencia de sus efectos se la bautizó como “bomba”. Este compuesto fue creado en 2003 por Ralf Heim, químico de la Universidad de Berlín. En pequeñas dosis provoca euforia e hipersensibilidad, pero también tiene un componente alucinógeno, según sus defensores es “perfecta” por sus efectos rápidos y por carecer, según ellos, de los efectos secundarios de otras drogas: te permite dormir, no te deja resaca, no te afecta al estómago, no te deja “mal rollo”…Insisto en que esto es lo que ellos dicen, porque la realidad es que esta droga cuenta ya con una larga lista de muertes provocadas por su consumo, teniendo en cuenta lo nueva que es.

   Existe otro añadido que para mí resulta esperpéntico, la droga se impregna en ositos de gominola para eludir la acción policial al no detectarla. Se prepara diluyendo el polvo en alcohol de 96º y se inyecta la mezcla en los ositos, se secan y ya están preparados para trasladarlos o llevarlos encima de manera inocente sin que nadie los identifique como droga. En otra partida detectada por la policía chilena la droga estaba impregnada en cartulinas con el dibujo de Bob Esponja. Se trata de utilizar cualquier material que funcione como secante donde impregnar la droga. Y yo me pregunto si existe algo más macabro que mezclar una droga que es 10 veces más potente que el LSD y que la heroína con algo tan ligado a la inocencia de la infancia. No quiero ni imaginar si por descuido cualquiera de estas cosas cayera en manos de algún niño que por su aspecto atractivo, evidentemente se lo comería o chuparía, provocando su muerte inmediata. O la confusión que en un adolescente puede crear el aspecto inofensivo en el que la droga se presenta con sus demoledores efectos. El presentarla de esta manera; además de evitar el que sea detectada por la policía o el personal de seguridad de cualquier discoteca, lo que hace es ponerle una cara más amable a la muerte, minimizar el impacto emocional que sobre un adolescente o joven pueda tener el consumo de una droga, envolviéndola en algo apetecible e inocente. Es verdaderamente maquiavélico.

     Dejando al margen su presentación, me gustaría ahondar en la adjetivación de la bomba como la droga perfecta. Esta frase es en sí misma una auténtica aberración: ninguna droga puede ser perfecta, desde el punto y hora en que altera mi funcionamiento cerebral dejándome sin control sobre mi comportamiento y con los consecuentes efectos secundarios. No necesitamos ninguna droga para añadir nada a nuestra vida, es como querer mejorar algo perfecto: es imposible. Pues de eso se trata, tenemos un cerebro absolutamente potente, complejo y maravilloso, con unas capacidades casi infinitas que no desarrollamos. ¿Y creemos de verdad que algo así lo puede mejorar una sustancia química que lo único que hace es alterar nuestra percepción de la realidad? ¿Para qué, qué es lo que creemos que va a mejorar en nuestras vidas intoxicarnos y provocarnos un trastorno mental, transitorio en principio pero que a la larga se puede convertir en crónico por la continuidad en el consumo? ¿Qué queremos obtener verdaderamente? ¿Somos conscientes de que ni siquiera tenemos certezas sobre lo que consumimos, su adulteración con diversas sustancias absolutamente nocivas, o incluso el profundo desconocimiento del efecto que ese compuesto químico tiene sobre nuestro cuerpo? Esta fe ciega en los narcotraficantes no deja de sorprenderme, era como cuando tu madre te daba un jarabe, te lo tomabas en la certeza de que tu madre no te iba a dar nada malo. Pues respecto a esto, percibo lo mismo. Pero no sólo eso, sino cuando oigo hablar de las alucinaciones o de la hipersensibilidad sensitiva que ciertas drogas provocan como algo maravilloso, me gustaría decirles que no necesitan eso, sólo necesitan ir por la vida mirando a su alrededor y con atención, la naturaleza no necesita ser rectificada, nos presenta la mayor variedad de colores, formas y olores que podamos imaginar, sólo necesitamos salir al campo, ir a un parque, y sentarnos a disfrutar. Tampoco necesitamos nada que nos haga tener mayor facilidad para relacionarnos con los demás, sólo acercarnos a ellos con una sonrisa y la mejor de las voluntades, si das cariño a quien está dispuesto a recibirlo, te lo devolverán con creces. Y para nada necesitas para divertirte más consumir nada. Hay estudios que demuestran que la risa espontánea es distinta a la risa bajo los efectos de cualquier droga, la primera es más potente y de mayor calidad, así que olvídate de todas esas falsas creencias que intentan meterte en la cabeza. Disfruta de vivir y de todo lo maravilloso que hay a tu alrededor, de todo lo que la vida pone a tu disposición, de todas las cosas que puedes hacer, no hagas sólo que hacen todos, no creas todo lo que te dicen. Como decía el filósofo Baruch Spinozza .” La actividad más importante que un ser humano puede lograr es aprender para entender, porque entender es ser libre “. Así que aprende, entiende y sé libre.

                             Dra. San Román