Las drogas son sustancias tóxicas para el organismo y desde el primer momento que se empiezan a consumir existe riesgo para la salud de la persona. Sin embargo, al producirse este consumo en entornos muy diversos y no controlados, la información que se tiene de estas sustancias suele ser errónea, confusa y distorsionada.

Un mito sobre una droga es aquella creencia que circula por el imaginario de las personas consumidoras o no y que atribuye cualidades a la sustancia que no tienen porqué ser ciertas.

Veamos cuales son algunos de los mitos y correspondientes realidades sobre la cocaína. Esperamos que te ayuden a comprender el peligroso efecto que tienen sobre el organismo y los escasísimos y aparentes “beneficios” que de ella puedes obtener.

Mito: La cocaína te da marcha.
Realidad: La cocaína es un estimulante del sistema nervioso central y su efecto dura entre 30 y 60 minutos. Pasado este periodo produce un bajón intenso que causa cansancio, decaimiento y desánimo que llevan a la persona a esnifar de nuevo para recuperar el estado inicial. Por tanto, conduce a una tramposa espiral de consumo que te aleja del auténtico disfrute (amistad, amor, creatividad, equilibrio, paz, etc.).

Mito: La cocaína te hace disfrutar más del sexo.
Realidad: La cocaína puede producir problemas de erección, su aplicación en los genitales irrita la piel sin mejorar en absoluto el nivel de placer y puede provocar impotencia e infertilidad en quien la consume.

Mito: La cocaína te ayuda a relacionarte con los demás.
Realidad: Esta droga estimula y activa al individuo pero también provoca irritabilidad y agresividad sin control por parte del consumidor. Por tanto, a medida que se consume deteriora las relaciones y conduce al aislamiento social.

– Mito: Es una droga de “ricos” y solo se adultera con sustancias inocuas.
– Realidad: Tal vez comenzó siendo una droga consumida por círculos de mayor poder adquisitivo por su elevado precio en el mercado pero hoy en día es consumida por todas las clases sociales y su nivel de adulteración es cada vez mayor para aumentar su capacidad adictiva y conseguir precios más elevados al ser muy demandada. Se mezcla con maicena, bicarbonato, talco o azúcar pero también con anfetaminas y sustancias anestésicas muy peligrosas.

– Mito: Su uso es fácil de controlar y no pasa nada si sólo se consume los fines de semana.
– Realidad: La cocaína es una de las drogas con mayor capacidad de adicción. El “control” no depende del sujeto que la consume sino de otros múltiples factores (entorno, manejo de habilidades sociales, estado de salud, alimentación, peso, sexo, edad…).

Se suele comenzar a usar los fines de semana pero la corta duración de su efecto hace que cada vez se incremente más la dosis y por tanto se comience a consumir también en otras ocasiones hasta generar dependencia.

Es muy importante tener información real sobre esta y otras drogas para poder ser libres a la hora de decidir si vamos a consumir o no. Es evidente que si uno tiene en cuenta las realidades que se acaban de describir es menos probable que caer en esta peligrosa trampa.

No obstante, si tienes más dudas o crees que has desarrollado un problema con la cocaína no dudes en ponerte en contacto con especialistas. Te podemos ayudar a salir de esta situación. Porque las drogas no son necesarias para el organismo y tú en algún momento fuiste feliz sin ellas.