Nuestra sociedad occidental está de enhorabuena. Quizá lo que resalta el portal Vanity Fair en su reciente artículo “¿Por qué está de moda no beber alcohol?” pueda darnos una pista sobre la extensión de una tendencia que enlaza con la corriente healthy, que afortunadamente está siendo ya algo más que una moda pasajera. 

Seguramente cuando brindamos con champán el día de fin de año lo hacemos sin pensar por qué lo hacemos: porque así está establecido, porque lo marca la tradición… Nos guste el champán o no. Yo di la bienvenida este año al 2016 brindando con un agua carbonatada magmática (no voy a decir la marca) que está embotellada en una botella opaca preciosa en el manantial subterráneo del que se extrae. El agua con que brindé vio por primera vez la luz del salón en el que me encontraba recibiendo el nuevo año al mismo tiempo que la veía yo. Me pareció una manera diferente, creativa y sana de dar la bienvenida al nuevo año. Mi familia, no solo respetó mi decisión, sino que algunos se unieron a mi iniciativa: “¿por qué tenemos que hacer siempre lo mismo?” 

Atrás quedó la imagen del abstemio como una persona que no sabe vivir la vida al no hacer lo que hace la mayoría de la gente, salir a beber alcohol. Los abanderados de esta tendencia son los “teetotalers”: deportistas, entusiastas, creativos, locos por la vida, y por supuesto personas que han decidido cuidar su alimentación y estilo de vida en general. 

Los efectos del alcohol a largo plazo en el organismo son devastadores. Y lo que ocurre es que esta sociedad no es lo suficientemente clara y consecuente con esta realidad. Muchos adolescentes se inician en el alcohol porque “es lo que mola”, “porque lo hacen mis amigos”, “por no quedarme solo”, “porque ligo más” … Pero, ¿y si los responsables políticos se encargasen de fomentar alternativas creativas al alcohol para los jóvenes los fines de semana? ¿No sería una buena medida de prevención del alcoholismo? 

Aprender lo antes posible que existen alternativas al alcohol muy disfrutables debería ser promovido para asegurarnos un hígado sano, una piel tersa, y sobre todo y lo más importante, unas neuronas felices y ningún whatsapp que lamentar enviado a altas horas de la madrugada. Y, por supuesto, ninguna resaca que soportar. 

El concepto que encierra una persona que decide ser “teetotal” es esencialmente el mismo para una persona que nunca ha bebido alcohol que para una persona que en un momento dado decide no hacerlo o para quien ha traspasado la línea del alcoholismo y decide ponerse en tratamiento para cambiar su vida y volver a ser feliz. 

Por diferentes motivos, según lo expuesto anteriormente, podemos hablar de famosos que se unen a esta corriente sin alcohol: Jennifer López, Jared Leto, Ben Affleck, Gerald Butler, Colin Farrell, la reina Letizia, Kim Kardashian, Christina Ricci, Katy Perry, Tyra Banks, Gwyneth Paltrow o David Beckham … Y los pongo así todos “mezcladitos” para resaltar que cada uno de ellos ha alcanzado este modo y estilo de vida libre de alcohol desde diferentes motivos y ciscunstancias, pero lo importante es que todos ellos están a día de hoy convencidos de lo que quieren y lo que no quieren en sus respectivas vidas. 

Como dijo Shakespeare “el alcohol provoca el deseo, pero frustra la ejecución, ¿de qué sirve pues?” 

Todo el equipo de Centro Médico AUPA estamos listos y preparados para ayudarte.

¡¡Feliz Vida Nueva sin alcohol!! 

Fernando Gallego 

Psicólogo Centro Médico AUPA