Quizá alguna vez te has hecho esta pregunta. Quizá te estés planteando que puedes tener un problema con el alcohol y quieres dejar de beber pero te encuentras muy perdido, buscando información, sin saber muy bien qué hacer o cómo actuar; en un mar de dudas. A continuación trataré de explicar varias cosas que espero que puedan ayudarte a dar el paso definitivo, es decir a emprender el camino de la recuperación y, por tanto, de la rehabilitación total.

Las adicciones son una enfermedad, esto hay que tenerlo clarísimo.

Lo primero de todo, tienes que dejar de pensar eso de “todo esto es por mi culpa”. No es admisible para el bienestar emocional que el enfermo tenga pensamiento de culpabilidad y responsabilidad sobre lo que le esta pasando. Es decir, el enfermo no tiene la culpa de estarlo. Simplemente, no puede evitar consumir la sustancia motivo de adicción. En definitiva, la enfermedad de la adicción tiene muchísimas coincidencias con respecto a otras enfermedades.

Si la primera vez que probó la primera copa, le hubieran dicho que iba a caer en la enfermedad del alcoholismo, ¿la hubiera probado? Segurísimo que no, lo cual demuestra que una vez que te lo has planteado y has intentado controlarlo para tratar de volver atrás y dejar de beber, la enfermedad ya se había presentado, por lo que esa marcha atrás, sin el tratamiento adecuado ya no será posible.

Los pacientes, se encuentran con el impedimento de que no pueden dejar de beber aunque su voluntad sea la de no hacerlo, al igual que un enfermo de cáncer, sin ayuda sanitaria y farmacológica adecuada, no podría evitar que su cuerpo se viera invadido por las metástasis del tumor  conforme la propia enfermedad avanzara y por supuesto, ni que decir tiene, no podría evitarlo con “Fuerza de voluntad”.

Viendo esta casuística, ¿verdad que es ridículo pensar que es por su culpa y que es una cuestión de voluntad? Como ve el ejemplo es aplastante y perfectamente extrapolable a otras muchas enfermedades.

Las adicciones están reconocidas como enfermedad en la Organización Mundial de la Salud, por lo tanto a nadie que tenga esta premisa clara, se le ocurriría hacer ningún tipo de distingo entre el alcoholismo, el tabaquismo y cualquier otra enfermedad. Es normal que los seres humanos enfermemos, entra dentro de nuestra naturaleza y en esta macabra lotería, a unos les toca el Alcoholismo a otros el Cáncer y a otros simples dolores crónicos de cabeza, pero el elemento común a todas estas patologías es la necesidad que tenemos de utilizar los desarrollos científicos para poder curarnos.

Del alcoholismo se sale, además el enfermo se va a sorprender de la facilidad con la que lo va a conseguir.

Lo más complicado es el primer mes, a raíz de ahí comienza de verdad el camino hacia la recuperación.

Es una enfermedad cuyo tratamiento es muy agradecido, ya que gracias a él, el paciente va a poder comprobar en poco tiempo, como su vida va a ir cambiando y mejorando, va a sentirse con estabilidad emocional y salud psíquica y física. 

Muchas veces, cuando los pacientes se recuperan meses después, miran a su alrededor y comprueban como su cotidianidad ha dado un vuelco, de la sustancia ni se acuerdan y han sustituido un montón de situaciones en su vida, que en su día muy probablemente funcionaron como detonantes, factores de riesgo o polvorines de la propia enfermedad, por otras de mayor riqueza espiritual y emocional para uno mismo.

En cualquier caso, el paciente ha de buscar “su momento”, y en esta búsqueda es importante que piensen en motivaciones reales, potentes, verdaderas.

Cada persona es un mundo y cada uno de nosotros  tenemos nuestra propia sensibilidad para emprender el camino en la recuperación de nuestra salud.

No lo dudes, consulta con un profesional, pide ayuda, infórmate y da el paso para la recuperación total del control de tu vida… ¡Toma las riendas!

Todo el equipo de Centro Médico AUPA estamos listos y preparados para ayudarte. ¡¡Feliz Vida Nueva!!