El Shabú es una droga origen asiático que recientemente se ha hecho popular en nuestro país. Hace unas semanas que se desarticuló una red muy importante de tráfico de esta sustancia. Se trata de un psicótropo muy potente de uso muy extendido por el sudeste asiático y EE.UU. pero que en muy pocas ocasiones se había detectado en España. Hablamos de un estimulante con un alto poder de adicción y cuyo precio en el mercado negro alcanza hasta los 500 euros el gramo, pero su distribución es en 0,1 gramos a un precio de 50 euros, de ahí que sea “la droga de los pobres”.

¿Qué es el Shabú?

El shabú es clorhidrato de metanfetamina que se fuma, estando ahí la clave de su potente efecto, 15 veces superior al de la cocaína. Al absorberse a través del pulmón, que tiene una gran superficie, pasa en mayor cantidad y de manera más rápida al torrente sanguíneo.

Se trata de un potente psicoestimulante que deja al consumidor sin dormir varios días, provocando un severo agotamiento físico y psíquico y, a menudo, síntomas psicóticos que pueden durar meses e, incluso, años.

Shabú: Efectos y consecuencias

– Taquicardia intensa
– Agitación y aumento de la actividad física
– Pérdida de autocrítica y envalentonamiento
– Alteración de la realidad
– Disminución del sueño
– Aumento de la frecuencia respiratoria
– Posteriormente aparecerá agotamiento extremo con pérdida de apetito, anhedonia..y pueden estar durmiendo hasta tres días .
– En su efecto sobre el sistema cardiovascular puede provocar espasmos arteriales que terminen en un ictus ó un infarto.
– A nivel cerebral pueden aparecer cuadros delirantes, alucinaciones, paranoia, pérdida de memoria, trastornos emocionales…pudiendo permanecer todos ellos durante meses o incluso años.
– El abuso crónico puede provocar cambios estructurales y cerebrales en las áreas del cerebro asociadas con las emociones y la memoria, provocando problemas emocionales y cognitivos.

¿Cómo actúa?

Una vez que la droga llega al cerebro, actúa provocando a nivel neuronal una gran liberación de dopamina, adrenalina y serotonina, lo que provoca una activación del sistema nervioso central similar a la que provoca la cocaína, pero más intensa y duradera. El que esto sea así es porque el shabú permanece más tiempo en el cerebro, lo que provoca una prolongación de los efectos estimulantes de la droga.

Esta activación del sistema nervioso hace que el cerebro esté en situación de máxima alerta, situación que puede prolongarse hasta tres días, lo que da lugar a un efecto de agotamiento máximo posterior.

Como siempre os decimos, esta es la REALIDAD de los efectos de las drogas. Esperamos que la información sobre esta nueva droga haya sido lo suficientemente clarificadora para que sepáis a lo que os enfrentáis.

Y como siempre, también, nos gustaría recordaros que en Centro Aupa estamos a vuestra disposición para ayudaros sobre cualquier duda que podáis tener.