Las drogas porteras son aquellas que abren la puerta a consumir una segunda droga. Es frecuente que aquellas personas que fuman, además beban y que estas de vez en cuando consuman cocaína, incluso en algunos casos podemos encontrarnos con personas que además suman un trastorno de alimentación, tendencia al juego patológico o a la práctica de sexo desequilibrada.

Tener una  o más adicciones no es más que haber entrado en desequilibrio, este desequilibrio se ve producido por el déficit de dopamina en el que ha entrado nuestro organismo, ello hace que tengamos la necesidad imperiosa de compensarlo con el consumo de sustancias patológicas, totalmente prescindibles para cualquier organismo o conductas compulsivas (sexo, deporte, videojuegos, internet…), abusando de sus efectos placenteros de manera descontrolada.adicciones
¿Por qué un organismo entra en déficit de dopamina? Cuando llevamos un tipo de vida en el que nuestro cuerpo esta desconectado de nuestra mente y estamos viviendo una vida que no es la que nos gustaría vivir, nuestra rutina diaria carece de todo tipo de actividad intelectual o creativa, dejamos de sentir amor por los demás o por nuestro trabajo o afición, aparecerán situaciones que pueden empujarnos a que nuestro organismo no sea capaz de generar la suficiente dopamina y comencemos a sentirnos mal con nosotros mismos, solos y abatidos, por lo que nuestro cerebro, que es el de un ser humano, va a tratar de compensar esa falta de dopamina de la forma que sea.

Es ahí donde existe el riesgo de acometer conductas patológicas que serán eficientemente justificadas por el instinto de conservación del bienestar que tenemos todos los seres humanos, ese instinto no cuenta con las consecuencias de esta alquimia improvisada, inmediata, descontrolada, artificial y oportunista, que va a hacer que la cantidad de dopamina en nuestro cuerpo, se pase o no llegue, no alcanzando en ningún momento el estado ni cantidad idóneas, encontrándonos incluso, en ocasiones, en estados muy parecidos a la bipolaridad.

La única solución para recuperar ese equilibrio emocional y poder volver a obligar a nuestro organismo al control natural de nuestras emociones, es aplicarnos y esforzarnos en ahondar y establecer en nuestro día a día la creatividad, el trabajo, la pasión, desarrollando nuestra intelectualidad, la búsqueda del conocimiento, por otro lado, como ingredientes principales necesitamos sentir amor y compasión.

Si nos damos cuenta, todo ello es lo que nos diferencia de los animales. Los seres humanos tenemos cerebro de ser humano y como tal lo hemos de tratar, alimentándolo con sensaciones, actividades y pensamientos de ser humano. Si nuestro cerebro sólo aspira en su cotidianeidad diaria, a satisfacer las necesidades básicas biológicas como son comer, beber, dormir y a la actividad sexual, con toda probabilidad nuestro organismo caerá en desequilibrio.

En conclusión, cuando se toma conciencia de que uno tiene una adicción, ha de emprender un camino de revisión de conceptos de su propia vida y circunstancias y estar dispuesto al cambio, no tenerle miedo y confiar en que todo es susceptible de mejorar, si uno así se empeña. El paciente tendrá que abordar cambios estructurales que le permitan desarrollarse como ser humano y lograr poco a poco alcanzar la mejor versión de si mismo.