¿Cuánto cuesta salir de las drogas? ¿Qué precio hay que pagar para superar una adicción? ¿Cuál es el coste de recuperarse del alcoholismo, la adicción al juego o la nomofobia? La única respuesta correcta a esta pregunta, tal y como explica el Dr. Díaz Mediavilla, Director de Centro Médico AUPA, es: “lo realmente caro es la adicción”.

Cualquier conducta adictiva genera un gasto crónico, mensual, semanal, incluso diario, que va aumentando conforme avanza la adicción, justo al contrario de lo que ocurre cuando un paciente comienza el tratamiento para erradicarla. La inversión en salud, conforme brota la recuperación, irá haciéndose cada vez menor, hasta desaparecer y con esta, también se esfumará cualquier tipo de coste monetario y personal del paciente, en este sentido. La conclusión es clara, invertir en salud, bienestar y en el equilibrio emocional de uno mismo, puede ser la mejor decisión que uno haya tomado nunca.


Cuando uno toma conciencia por vez primera de que tiene una adicción, parece algo impensable poder cambiar ese hábito adquirido a base de años, lastre pesado pero inseparable. Podríamos hacer una comparación como cuando nos deja un novi@, creemos que no vamos a poder vivir sin el /ella, que no es posible continuar viviendo sin esa persona a nuestro lado, pasan unos meses y miramos atrás y nos damos cuenta de que ha sido duro, pero que a día de hoy estamos bien y tirando para adelante, al cabo de un tiempo más, vamos analizando el pasado y comenzamos a ver que esa persona no era adecuada para nosotros, para finalmente concluir y preguntarnos, cómo hemos podido compartir nuestra vida en algún momento con alguien así. Es, en éste último momento, donde se ha materializado la recuperación total.

¿Cómo calcular el coste de una adicción a las drogas?

Para salir de una adicción, la voluntad ayuda, que duda cabe, pero lo hace mucho más la lógica y el sentido común. Si no interiorizamos nuevos valores y revisamos los antiguos, llegando a acometer el cambio conductual y de manera de ver las cosas, estaremos en riesgo de recaída. Las causas que nos han hecho convertirnos en adictos hay que hacer que desaparezcan, y si no se pueden cambiar por motivos ajenos a nosotros, hay que domesticarlas y aprender a vivir con ellas sin permitir que nos agredan. Cuando una persona entra en desequilibrio, puede contraer una adicción.

El alcoholismo, la adicción a la cocaína, al cannabis, a la comida, al juego, a internet, la nomofobia…..todos son consecuencias de problemas previos, nunca son la causa del problema

Las personas con una adicción o con un trastorno de conducta, siempre encuentran una excusa para no comenzar la abstinencia o el cambio, este es el primer síntoma de que uno está atrapado en ella.

En la escala de prioridades del adicto está en primer lugar el motivo de su adicción, por lo que en ocasiones medirá el valor y coste de las cosas en relación a lo que le cuesta económicamente esta. Por ejemplo, vamos a una tienda de ropa y vemos una chaqueta que nos gusta y comprobamos el precio, cuesta 60€. Enseguida echamos las cuentas y calculamos en cuántas copas, paquetes de tabaco, porros o rayas de cocaína, se pueden convertir esos 60€. Sin duda, cuando uno se ha visto en alguna ocasión realizando esos cálculos, debería pensar ponerse en tratamiento para salir de la adicción.