Nos hablan en el artículo de

[EL COMIDISTA] de las últimas recomendaciones de la OMS respecto al consumo de azúcar diario que en España no sólo superamos sino que casi triplicamos. También nos dan una serie de consejos sobre cómo conseguir bajar esta cantidad. Es evidente que a la mayoría nos gusta el dulce y tiene una sencilla explicación: en la época del hombre primitivo no había la disponibilidad de alimentos que hay en la actualidad, por ello era muy importante que al probar un alimento se supiera de manera rápida si era adecuado, si proporcionaba la energía suficiente, y esto se sabía por el sabor dulce, era el indicador de que era un buen alimento. Es por esto que, de alguna manera, tenemos una inclinación innata por las cosas dulces. Pero lo que no se plantea en el artículo es porqué la Organización Mundial de la Salud considera necesario hacer una recomendación sobre esto y alertar sobre el consumo excesivo de azúcar. Hay varios motivos, intentaré resumir los que creo que son más importantes: 

  1. Aumento de la obesidad a nivel mundial. Hoy en día es mayor el número de personas con sobrepeso que el número de personas que pasan hambre en el mundo, creo que esto nos debería hacer pensar. 

  2. A raíz del punto anterior, las consecuencias sobre nuestra salud son muchas y variadas: caries, diabetes, problemas cardiovasculares, hipertensión, hipercolesterolemia e hipertrigliceremia… 

  3.  Efectos sobre el cerebro, al afectarse determinadas funciones como la capacidad de concentración y aprendizaje, provocando en los niños también hiperactividad. 

  4. La cantidad de azúcar ingerida ha ido aumentando a lo largo de los últimos años, habiendo alcanzado unos niveles preocupantes de consumo. 

  5. Constituyen lo que denominamos calorías vacías: no aportan nutrientes, sólo valor calórico. 

  6. El azúcar que consumimos no es sólo el que podemos ver: azúcar blanco, refrescos, dulces, bollería… Está incluido en la mayor parte de todos los productos elaborados o precocinados que compramos: mayonesa, salsas de cualquier tipo, pizza, salchichas, latas… Esto debemos tenerlo en cuenta para tener una idea real de nuestro consumo de azúcar diario. 

  7. El porqué es tan difícil dejar de consumir azúcar debería hacernos pensar. Esto ocurre porque el azúcar al llegar al cerebro activa las mismas zonas cerebrales que las drogas, aquellas zonas implicadas en el denominado “sistema de recompensa” y que son la base que sustenta cualquier adicción. Esto no son exageraciones ni elucubraciones teóricas, está demostrado a través de pruebas de funcionamiento cerebral de las que disponemos en la actualidad y que a través de varios experimentos realizados, primero con ratones y posteriormente en personas, han permitido comprobarlo así. 

Sobre este último punto me gustaría hablaros más. En Centro Aupa tenemos varios pacientes adictos al azúcar, cosa que quizás oído por primera vez pueda resultar curioso, exagerado o hasta gracioso. No lo es. Nuestros pacientes son personas con muchos problemas y angustiados por padecer una adicción que pocos conocen o entienden, e incluso en muchos casos y tras visitar a diversos especialistas, descartan, recibiendo como único consejo que tienen que aprender a controlar ese consumo de dulces, que tienen que tener fuerza de voluntad. ¿A alguien se le ocurriría darle a un adicto al alcohol ese consejo: aprende a tomarte una cerveza y parar? ¿A alguien se le ocurriría decirle a un ludópata: vete al casino pero sólo juega un par de partidas de cartas y vuelve a casa? No rotundo.

Sin embargo, a los adictos al azúcar nadie les explica lo que les ocurre, con lo cual a su problema suman una dosis extra de incomprensión y angustia por no entender lo que les pasa. Como todos los adictos, tienen una serie de problemas personales que hay que arreglar, pero lo primero que hay que hacer es explicarles lo que les pasa para tranquilizarles. Alguien puede pensar que por tener ganas de tomar cosas dulces no se es un adicto, tampoco todo el que toma una cerveza es un alcohólico…

Pero os retaría a hacer una prueba: intentad eliminar de vuestra dieta todo alimento dulce artificial (azúcar, refrescos, bollerías, latas, productos cocinados, chocolate) y observad lo que ocurre. Estoy segura que al terminar la prueba, habéis aprendido algo. 

No olvidéis que como decía La Rochefoucauld:

“Comer es una necesidad, pero comer inteligentemente es un arte”.

Dra. San Román

Subdirectora Médica Centro AUPA