Hoy hablamos de la adicción a Internet, de qué es exactamente, cuál es la definición más adecuada para este tipo de problemas y sobre cómo saber si una persona es adicta, cuáles son sus principales síntomas.

Históricamente, cuando se hablaba de adicción nos referíamos a adicción a las drogas. Sin embargo, hoy en día está claro que cuando nos referimos a este problema, no nos limitamos a hablar de conductas generadas por el consumo incontrolable de sustancias, sino de que existen hábitos de conducta, aparentemente inofensivos, que en determinadas circunstancias pueden convertirse en adictivos, afectando gravemente a la vida cotidiana de las personas.

Es lo que en el DSM 5 (el manual diagnóstico de los trastornos mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría) se denomina “trastornos no relacionados con sustancias” y que se han incluido en la categoría de las Adicciones.

El pasar tiempo conectado a internet no tiene porqué ser considerado una adicción por definición. Alguien que lo haga puede tener la posibilidad de aprender, fomentar la creatividad y relacionarse con otras personas. El paso a convertirse en algo patológico es cuando la persona pierde el control sobre esta actividad y, cuando no puede llevarla a cabo, desarrolla un síndrome de abstinencia caracterizado por un profundo malestar emocional, lo que sí puede considerarse adicción a Internet y las nuevas tecnologías.

La importancia clínica y epidemiológica de esta adicción, la sitúa como una de las patologías emergentes de mayor impacto en el siglo actual, al igual que la nomofobia.

¿Qué es un adicto a Internet?

Es una persona que, antes de estar enganchado a estar conectado, ha podido sufrir alguno o varios de estos problemas y situaciones.

– Tiempos de conexión muy prolongados con fines recreativos a lo largo de cada día. Permanecer alrededor de 3 o 4 horas al día conectado supone un aislamiento de la realidad y un desinterés por otros temas, pudiendo llevar a trastornos de conducta, además de al sedentarismo o a la obesidad.

– Descuidar otras áreas importantes de su vida como el trabajo, las relaciones personales, el descanso, la alimentación…

– Problemas de personalidad: timidez excesiva, baja autoestima, rechazo de la imagen corporal…

– Personas insatisfechas con su vida o con carencias afectivas, que intentan suplir relacionándose en un mundo virtual.

– Tener problemas psiquiátricos previos como depresión, ansiedad social, hostilidad…

Síntomas de una adicción a Internet

1- Privarse de sueño para estar conectado.
2- Descuidar otras actividades importantes, como las relaciones familiares y sociales, el estudio o la salud.
3- Recibir quejas de personas allegadas por el uso excesivo de internet.
4- Tener como pensamiento dominante a lo largo del día el conectarse y sentirse irritado excesivamente cuando la conexión falla o es muy lenta.
5- Mentir sobre el tiempo real que se está conectado.
6- Intentar limitar el tiempo de uso de Internet sin conseguirlo.
7- Que conectarse a internet sea lo primero que uno hace por la mañana y lo último que hace al acostarse por la noche.
8- Reducir el tiempo dedicado a tareas cotidianas como comer, dormir, estudiar o relacionarse con la familia, para dedicarlo a estar más tiempo conectado.