Históricamente, cuando hablábamos de adicción, era siempre relacionado con el consumo de una droga. Hoy en día esto no es así. Existen las denominadas adicciones conductuales, como ya hemos visto en otro artículo del blog. Cumplen las mismas características que las adicciones a una droga pero el objeto de deseo en esta caso es la realización de una conducta, que no tiene porqué tener en principio ninguna connotación negativa. Es este el caso de la adicción de la que hoy hablamos: la adicción a videojuegos.

Nuestros jóvenes pertenecen a una época tecnológicamente muy diferente a la que existía anteriormente, es lógico pues, que su manera de divertirse esté muy relacionada con la tecnología presente en sus vidas. Una de estas diversiones son los vídeojuegos. Se juegan en red, con otros participantes o competidores de todo el mundo, con lo cual la accesibilidad a jugar a cualquier hora es mayor, puesto que siempre habrá alguien conectado a lo largo de las 24 horas del día.

Tiene una gran prevalencia en adolescentes y más si estos previamente tenían alguna de las siguientes características: introversión, depresión, baja autoestima, ansiedad social o timidez.

¿Cómo saber si mi hijo es adicto? 

A continuación veremos algunos de los síntomas de alarma:

videogame addiction-Dedicar a esta actividad tiempos excesivamente prolongados, privándose incluso de horas de sueño.

Descuidar otras actividades importantes, como el mantener el contacto con la familia, las relaciones sociales o el estudio.

-Descuidar su salud, saltándose incluso las comidas.

Mentir sobre el tiempo que está conectado.

Aislamiento social.

– Sensación de euforia y bienestar únicamente al estar conectado jugando.

-Percepción por parte de las personas que le rodean de la posible existencia de un problema. Cuando se le transmite a la persona afectada desencadenamos una puesta a la defensiva inmediata con una tajante negación del problema.

Irritabilidad y nerviosismo si por cualquier motivo no se puede conectar.

 

Si observamos alguno de estos síntomas en nuestros hijos, debemos de consultar con un profesional. El eludir el problema o esperar que sea algo pasajero no ayuda.

En Centro Aupa podemos resolver tus dudas.

Dra. San Román López

Subdirectora médica de Centro médico AUPA