Consecuencias del consumo de marihuana

Así es, la cantante Myley Cyrus reconoce haber dejado de consumir marihuana. Y dice haberlo hecho para sentirse clara al hablar, porque soñaba que se moría al notar que iba aumentado el consumo y porque quería sentirse mejor, más motivada y evolucionada y decía ver que la gente que la rodeaba y se drogaba no la ayudaba en eso. Esta noticia me alegra enormemente por dos motivos, uno por saber que otra persona más se ha liberado de las cadenas de una adicción y otra porque creo que es la de las pocas veces que algún famoso nombra la marihuana como origen de sus males. Todos conocemos muchos casos de famosos alcohólicos, cocainómanos, heroinómanos…, recordamos su deterioro físico y profesional, incluso su prematura muerte por este motivo. Creo que a estas alturas todos tenemos claro que esas drogas hacen muchísimo daño, convierten tu vida en un infierno y te hacen vivir en un mundo de felicidad momentánea durante el consumo y tormento, angustia y desesperación, el resto del tiempo. Sin embargo, no ocurre lo mismo con los porros, por algún motivo que no llego a entender, son apartados del resto de las drogas, convirtiéndose en Blancanieves al lado de sus hermanastras, como si ocupara un sitio como droga que no le corresponde entre tanta sustancia terrible y dañina. Soy categórica al afirmar que esto es absolutamente falso, la marihuana es una droga exactamente igual de dañina que el resto. Recordemos el concepto de droga: toda aquella sustancia que introducida en el organismo altera alguna de sus funciones. La marihuana lo hace, perteneciendo al grupo de las drogas perturbadoras del cerebro, junto con las drogas de síntesis, los alucinógenos y los disolventes volátiles.

   El T.H.C. (tetrahidrocannabinol) se unen con una serie de receptores del sistema cannabinoide endógeno que están en el sistema nervioso central, pero también existen receptores a nivel de la retina, del testículo y del sistema inmunológico. Esto explica sus efectos:

1-A corto plazo: euforia, relajación, bienestar, locuacidad, alteración en la percepción del tiempo y la distancia, taquicardia, aumento del apetito, lenguaje monótono, alteraciones de la coordinación motora.

2-Alargo plazo: pérdida de sueño y apetito, disminución de la memoria y capacidad de concentración, síntomas depresivos (síndrome amotivacional), afectación ocular, alteraciones del pensamiento, afectación de las hormonas del sistema reproductor y la maduración sexual, afectación del sistema cardovascular,daños en el feto en caso de embarazo, reducción de la actividad del sistema inmunológico y a nivel pulmonar riesgo de bronquitis crónica, laringitis y cáncer de pulmón.

3-Si el consumo es diario: ralentiza el funcionamiento psicológico del individuo (afectación de la memoria, concentración y capacidad de aprendizaje), aparición de ataques de pánico o ansiedad y posibilidad de desencadenar la aparición de trastornos psíquicos en sujetos predispuestos.

   Me parece de especial importancia resaltar dos consecuencias de las nombradas:

Síndrome amotivacional: desarrollo de apatía, incapacidad para controlar problemas, infantilismo, incapacidad para desarrollar planes futuros, abandono del cuidado personal, parquedad de movimientos, pasividad, aislamiento, desinterés, empobrecimiento afectivo, inhibición sexual, falta absoluta de voluntad propia, pérdida de interés por el trabajo o los estudios y retraimiento social.

Precipitación de psicosis en sujetos vulnerables, a veces pueden ser psicosis inducidas de corta duración y reversibles con la abstinencia, síntomas psicóticos (desrealización, ideas paranoides, sensación de pérdida de control) y la más grave, el desencadenamiento de una psicosis.

   Estamos hablando de un cerebro adulto, pero si se trata de un adolescente la situación se complica, y mucho. No olvidemos que el cerebro de un adolescente no está totalmente formado, así que todos estas actuaciones del T.H.C. lo que provocan son una alteración en lo que sería el desarrollo normal de un cerebro, siendo en esta caso irreversibles los daños, si el consumo es continuado. Supongo que ahora entendéis mi satisfacción por la confesión de Miley Cyrus, por fin alguien joven y famoso, habla sobre lo que suponía el hecho de fumar porros, algo negativo y dañino en su vida. Soy médico, mi profunda vocación es ayudar, por eso me siento tan impotente cuando veo a adolescentes fumar porros sin ninguna percepción de riesgo, me frustra tremendamente pensar en la información que reciben y en el desconocimiento que sobre los efectos reales en su organismo tienen, parece que es una buena hierba natural que es casi una amiga porque nos relaja y nos hace sentirnos tranquilos. No y mil veces no, esto es absolutamente falso. Y si necesitas tranquilizarte, y si necesitas sentirte bien, ese no es el camino, hay otros para los que estamos diseñados, y que de verdad son naturales y sólo proporcionan bienestar.

     Si necesitas utilizar una droga para mejorar tu vida, es que algo no va bien, esto es lo que nunca debemos olvidar. Como decía Cicerón:”La libertad no consiste en tener un buen amo, sino en no tenerlo”. Aléjate de toda droga y sé libre.

                                                  Dra. San Román